La osada escultura con la que un artista representó a la princesa María de Grecia

María Bonaparte fue representada por el artista plástico rumano Constantin Brancusi (1876-1957).

Lo reveló su sobrino, el príncipe Dimitri de Yugoslavia, al recordar la figura de “Tía Mimi” como una ávida estudiosa de la sexualidad humana.

La princesa María Bonaparte de Grecia fue representada por el artista plástico rumano Constantin Brancusi (1876-1957) con una escultura en forma de un pene cuando ella le pidió ser su musa inspiradora. Lo reveló el príncipe Dimitri de Yugoslavia, al recordar la figura de María Napoleón como una ávida estudiosa de la sexualidad humana.

La “tía Mimi”, relató el príncipe Dimitri en su cuenta de Instagram, “modeló para el famoso escultor Brancusi y su escultura generó un escándalo en 1919 cuando la representó como un enorme falo de bronce reluciente que simbolizaba su búsqueda de toda la vida para lograr el orgasmo vaginal desde que era frígida y Freud la estaba tratando por eso”.

María, una riquísima heredera de la dinastía Bonaparte, se casó con le príncipe Jorge de Grecia.
La escultura “generó un escándalo en 1919 cuando la representó como un enorme falo de bronce reluciente”, escribió el prìncipe Dimitri.

María Bonaparte fue la esposa del príncipe Jorge de Grecia y Dinamarca y, por lo tanto, tía del duque de Edimburgo, de la reina Sofía de España y del último rey de Grecia, Constantino II. “Intelectual, independiente, excéntrica, afligida por fobias e hipocondríaca, se fue a Viena para estudiar con Freud y se convirtió en su mano derecha, escribiendo numerosos libros sobre sexualidad y orgasmo y convirtiéndose en una autoridad líder en su campo en ese momento”, escribió Dimitri.

El príncipe Dimitri relató: “Mi madre me dijo que cuando nacimos mi gemela y yo vino a la clínica, irrumpió en la habitación, le indicó a la enfermera que “desempaquetara todo eso”, examinó nuestros cuerpecitos ‘allá abajo’, con una gran sonrisa exclamó ‘¡perfecto! ¡perfecto’ y estalló de inmediato, con los aullidos de risa de todos en la sala”.


María Bonaparte fue toda su vida una ávida seguidora del padre del psicoanalismo, Sigmund Freud
Marìa Bonaparte, fallecida en 1962, fue tía de la reina Sofìa de España y del duque de Edimburgo.

María Bonaparte fue toda su vida una ávida seguidora del padre del psicoanalismo, Sigmund Freud “e incluso alquiló un avión para sacar a Freud de contrabando de Viena a Londres cuando los nazis querían arrestarlo”, relató Dimitri.

En su relato, el príncipe agregó: “Ella y el tío Goggy fueron a la coronación de la reina en Londres. Ella estaba sentada junto a un joven y como estaba aburrida le preguntó si le gustaría que ella lo psicoanalizara. Él aceptó y todo el tiempo charlaron. ¡El joven era Francois Mitterrand!”