Operación Menai Bridge: el código secreto de la muerte y el funeral del príncipe Carlos


Como se ve en la temporada 4 de The Crown, la casa real británica tiene un meticuloso programa a seguir en el caso de que el príncipe de Gales fallezca antes que su madre, Isabel II.

En el episodio 9 de temporada 4 de The Crown, mientras Isabel II y el príncipe Felipe esperan nerviosamente saber si su hijo mayor, Carlos, sobrevivió a una avalancha de nieve en Kloosters, el secretario privado de la reina les dice: “Tenemos planes de contingencia para todos los miembros de la familia real, ‘Menai Bridge ‘no es una excepción”.

El secretario real se refería al nombre en clave de la muerte del Príncipe de Gales, heredero del trono británico. “¿Por qué puentes?”, interroga el príncipe Felipe en la serie. “Todos somos puentes. La elección del nombre fue sugerir un vínculo entre esta vida y la siguiente”, respondió Isabel II.

Fiel a la historia, ‘Menai Bridge‘ es de hecho el nombre en clave de los planes preestablecidos de lo que sucederá a la muerte del príncipe Carlos, de 72 años. El nombre secreto de los preparativos para los funerales de la reina Isabel II es “London Bridge” y la frase “El puente de Londres está caído” se utilizará según se informa en líneas seguras para comunicar el fallecimiento de la reina al primer ministro y otros gobiernos de todo el mundo antes de alertar al público.

El nombre en clave de los preparativos para el funeral del príncipe Felipe, de 99 años, es “Forth Bridge”. Se cree que el esposo de la reina incluyó en los programas un servicio fúnebre privado en la Capilla de San Jorge, Windsor, al estilo de un funeral militar, cuando muera. Según informes de prensa, será enterrado en el mausoleo de Frogmore House, en las cercanías del castillo de Windsor, donde están enterrados la reina Victoria y su esposo, el príncipe Alberto.

La última vez que murió un monarca británico fue en 1952, cuando Jorge VI murió repentinamente mientras dormía. Su muerte, en Sandringham House, fue transmitida al Palacio de Buckingham con la frase “Hyde Park Corner” y desde allí fue comunicada al entonces primer ministro, Sir Winston Churchill. Se sabe que, al escuchar esa frase, el premier sabría exactamente lo que habría sucedido.

“Hope Not” era el nombre en clave de un plan funerario para Winston Churchill que comenzó a elaborarse en 1953, doce años antes de su muerte en 1965. Era el deseo de la reina que se le concediera un funeral de Estado como reconocimiento a su heroísmo como Primer Ministro en tiempos de guerra. El plan era muy detallado con tiempos al segundo: los saludos con armas de fuego debían darse en el barco que llevó su ataúd en el Támesis durante exactamente dos minutos y 35 segundos.

Se planeó además que la procesión pasara por todos los lugares importantes relacionados con la vida de Churchill, incluida la Iglesia de Santa Margarita, donde se casó, y el Parlamento. Pero hubo que cambiar los planes porque Churchill siguió viviendo y las personas que habían sido designadas para transportar del féretro fueron muriendo. En ese momento se registró como el funeral de estado más grande del mundo.

La reina que asistió a su propio funeral

El funeral de la reina madre Isabel el 9 de abril de 2002 se denominó en código “Operación Tay Bridge”. Se estima que 200.000 personas presentaron sus respetos en el transcurso de los tres días que permaneció en estado en Westminster Hall en el Palacio de Westminster. Se dio la curiosidad de que, cinco años de su muerte, la anciana reina tuvo la oportunidad de contemplar su propio funeral cuando murió la princesa Diana.

Tras la repentina muerte de Diana de Gales en 1997, no existía un protocolo preestablecido para el caso de la muerte de la Princesa de Gales. Sin embargo, la sociedad británica presionaba para un funeral real. Por ello, el Palacio de Buckingham recurrió a “Tay Bridge” para copiar los procedimientos fúnebres de la reina madre y, de esta forma, organizar el funeral rápidamente.

“La procesión y la ceremonia fúnebres en realidad se habían ensayado regularmente durante los últimos 22 años en preparación para la muerte de Isabel, la reina madre, se llamaba Operación Tay Bridge”, dijo la periodista de la realeza Rachel Bowie hablando del funeral de Diana. “Ensayarían el caso de su muerte, pero en realidad no murió hasta cinco años después que Diana lo hizo y tenía 101 años. Es bastante salvaje que ella haya visto su propio funeral en tiempo real”.

Los planes ceremoniales que involucran a la Familia Real han sido supervisados ​​tradicionalmente por el Conde Mariscal del Reino, un papel históricamente desempeñado por los sucesivos duques de Norfolk, y los miembros del Colegio de Heraldos, que generalmente adoptan un nombre en clave específico para diferenciar los planes según el miembro afectado. Los informes de los últimos años sugieren que se adoptó el hábito de comunicar el fallecimiento real al gobierno sin que las operadoras de la central telefónica se informaran accidentalmente antes del anuncio público oficial y filtraran la noticia.

Prohibido estrictamente copiar completa o parcialmente los contenidos de MONARQUIAS.COM sin haber obtenido previamente permiso por escrito y sin incluir el link al texto original. Puede encontrarnos en Facebook o Instagram.