Meghan Markle no será la primera mujer de orígenes africanos en incorporarse a la familia real británica.

Como se recordará, antes de que el príncipe Harry de Inglaterra se casara con Meghan Markle, la reina Isabel II le hizo el regalo más especial de todos: el título de Duque de Sussex, que podrá usar de por vida. Se trata de un título que no se utilizaba desde hace 175 años, tras la muerte de su anterior dueño, el príncipe Augusto Federico, un avaro mujeriego que fue capaz de dejar a la mujer con la que estaba casado a cambio de dinero.