Los franceses que habían peleado en la Revolución, años antes, quedaron perplejos: el líder de la revolución que le cortó la cabeza a los reyes se había convertido en rey.

El oro perdido del emperador francés Napoleón Bonaparte está escondido en un lago ruso y los cazadores de tesoros han pasado 200 años buscando en el lugar equivocado, según un historiador ruso. La leyenda dice que el emperador francés ordenó que se enterraran secretamente 80 toneladas de oro robado mientras sus tropas se retiraban de Moscú en 1812, pero, ¿dónde está ahora?