Sophie de Anhalt-Zerbst (1729-1796) era una simple y bonita princesa alemana que pasó a la historia como Catalina “la Grande”, emperatriz de Rusia. En 1745 la emperatriz rusa Isabel, solterona y sin hijos, la eligió como esposa de su sobrino y heredero, el gran duque Pedro, que no estaba en absoluto interesado en la bella elegida.

María de Teck (1867-1953), esposa del rey Jorge V de Inglaterra, fue una señora de costumbres austeras que desterró de la corte a las actrices, nuevas ricas y bailarinas que eran tan bien recibidas en los tiempos liberales de su suegro, Eduardo VII. En cuestiones de protocolo y en todo lo que pudiese afectar el prestigio de la Corona, era de una minuciosidad rayana en la obsesión y se dice que una vez amonestó a su nieta, la princesa Isabel (la actual reina Isabel II), porque llevaba un pañuelo en la cabeza: “Pareces un peón de cocina”.