El príncipe Guillermo, el “rey millennial” de Inglaterra, cumple 40 años


El príncipe Guillermo, nieto de la reina Isabel II, cumple 40 años, una etapa importante para esta figura imprescindible de la familia real británica, deseoso de conciliar modernidad y tradición, llamado a convertirse un día en rey.

Nacido el 21 de junio de 1982 y segundo en la línea de sucesión al trono, el duque de Cambridge entra en el club de los cuadragenarios pocos meses después de su esposa Catalina, en enero, con la que forma una pareja muy popular que encarna el futuro de la monarquía.

«Es una etapa muy importante para él porque, junto con su padre, el príncipe Carlos, está aumentando su respaldo a la reina y sigue forjando una identidad como futuro rey», explica el comentarista real Richard FitzWilliams.

«Una de las cosas que preocupan especialmente a Guillermo es la imagen de la monarquía y cómo puede avanzar», quiere convertirla en una institución «relevante» y «contemporánea», agregó.

Con los años, Guillermo se ganó el corazón de los británicos, muchos de los cuales incluso quieren que suceda directamente a su abuela, en lugar del menos popular Carlos, de 73 años. Según el gabinete de sondeos YouGov, es el miembro de la realeza más popular tras Isabel II, con 66% de opiniones favorables.

Dedicado de lleno en su papel de segundo heredero de la corona, Guillermo prevé mudarse con su familia del palacio londinense de Kensington a Adelaide Cottage, una casa de campo de cuatro dormitorios en los terrenos del castillo de Windsor, donde reside ahora Isabel II.

Se trata de una transición importante, que le permitirá acercarse a la reina y reforzará el pequeño núcleo de la familia real en torno a ella.

Pero al tiempo que cumple con sus obligaciones monárquicas, Guillermo también se esfuerza por ofrecer una vida relativamente normal a sus tres hijos de entre 4 y 8 años, después de haber tenido él mismo una infancia marcada por el divorcio de sus padres y la muerte de su madre, la princesa Diana, en un accidente de tráfico en 1997 en París, cuando él tenía 15 años.

El duque se muestra como un hombre moderno, por ejemplo ayudando a sus dos niños mayores con los deberes durante los confinamientos.

También quiere aparecer con alguien cercano al pueblo, como su madre, la fallecida Diana Spencer. En junio se le vio en Londres vendiendo The Big Issue, la revista británica de las personas sin hogar, una causa cercana a su corazón, como también lo son el medio ambiente y la salud mental.

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