A 104 años de la ejecución del gran duque Miguel de Rusia, su cuerpo continúa desaparecido


El gran duque Miguel de Rusia, hermano menor del último zar, Nicolás II, fue ejecutado el 13 de junio de 1918 por los revolucionarios que derrocaron a la dinastía Romanov.

Desde entonces, los restos del gran duque han sido buscados intensamente en los alrededores de la ciudad rusa de Perm, cerca de los montes Urales, pero hasta el momento los investigadores no tuvieron éxito.

Miguel Alejandrovich, hijo menor de Alejandro III y la zarina María, fue ‘de jure’ el último zar ruso desde que el 2 de marzo de 1917 Nicolás II abdicó a favor de su hijo Alexis y luego, en nombre de él, a favor de su hermano.

Un día después, Miguel no rechazó por completo la corona, como suele creerse. En cambio, consciente de la «pesada tarea» que le encomendó el zar, emitió una declaración escrita afirmando que la aceptaría solo si ese era “el deseo de nuestro gran pueblo” mostrado “por medio de un plebiscito, a través de sus representantes” en la Asamblea Constituyente.

Pero en plena Guerra Mundial agotando los recursos de Rusia, y los bolcheviques luchando por el poder, la asamblea que Miguel imaginó nunca se llevó a cabo, por lo que, en efecto, fue zar solo por un día o incluso unas horas antes de que se aboliera la monarquía.

Qué joyas de la dinastía Romanov se conservan hoy en el Fondo de Diamantes del Kremlin


La mayoría de las joyas imperiales fueron sacadas del país o vendidas en subastas después de la Revolución Bolchevique, pero algunas de ellas todavía se pueden ver en exhibición en Moscú.

El gran duque se encontraba en el palacio imperial de Gatchina, cerca de San Petersburgo, hasta que los bolcheviques lo deportaron a Perm junto a su secretario privado, Nicholas Johnson.

El 13 de junio de 1918, tanto Miguel como Johnson fueron capturados por agentes de la Cheka -el servicio secreto soviético- que los mataron en un lugar hasta ahora nunca identificado.

Miguel fue alcanzado por la primera bala, luego Johnson recibió un disparo y resultó herido de muerte, según relatos de los revolucionarios. Después de acudir en ayuda de Johnson, el herido gran duque recibió un disparo en la cabeza a quemarropa.

Estos asesinatos fueron los primeros de una orgía de ejecuciones contra los miembros de la dinastía Romanov que no lograron escapar a tiempo de Rusia. En total, 18 miembros de la Familia Imperial fueron ejecutados en los siguientes meses, incluidos Nicolás II y sus hijos.

En 2009, el gran duque Miguel y su secretario fueron rehabilitados oficialmente por el gobierno ruso, después de haber sido tildados de “enemigos del pueblo” durante la Revolución.

“El análisis de los materiales de archivo antiguos lleva a la conclusión de que estas personas fueron objeto de persecución en forma de arresto, exilio y vigilancia por parte de la Cheka sin ser acusadas de ningún delito específico, debido a su clase y condición social”, dijeron.

MONARQUIAS.COM