Una fortaleza para la eternidad: dónde son sepultados los reyes de Noruega


El 30 de enero de 1991, una gran multitud acompañó al rey Olav V de Noruega hasta su lugar de descanso final después de un solemne funeral en la Catedral de Oslo.

Desde allí, el cortejo continuó hasta el Mausoleo Real de la Fortaleza de Akershus, donde el monarca fue enterrado junto a su esposa, la princesa Martha de Suecia, fallecida 37 años antes.

La fortaleza es un complejo de edificaciones militares ubicado sobre el puerto de Oslo y fue construida en la Edad Media, bajo el reinado de Haakon V (1270-1319), como un castillo real, que servía también de sede de la corte.

Modificado en estilo renacentista y rodeado de una fortaleza con bastiones en el siglo XVII, la fortaleza sobrevivió a más de 700 años de asedios, pero nunca ha sido conquistada por la fuerza por un ejército extranjero.

El castillo se modernizó durante el reinado de Christian IV de Dinamarca y Noruega (1588-1648) y se convirtió en residencia real del Renacimiento. Durante los siglos XVII y XVIII, el castillo se vio sumido en un estado de abandono y las obras de restauración no comenzaron hasta 1899.

El primer gobernante de la era moderna en utilizar Akershus para eventos estatales fue el pro-nazi Vidkun Quisling, quien en febrero de 1942, apoyado por Alemania, fue proclamado «ministro presidente» durante la Segunda Guerra Mundial.

Haakon VII fue enterrado en Akershus en 1957.

Con el regreso triunfal del rey Haakon VII tras el exilio, en 1945, Akershus habilitado como lugar de enterramiento de los monarcas y su sótano del ala sur se habilitó como capilla funeraria. Allí fueron enterrados Haakon VII (1957) y su esposa, la reina Maud (1938), y los mencionados Olav V (1991) y Martha (1954).

En la fortaleza también se encuentran los restos del rey Sigurd I, del rey Haakon V y la reina Eufemia.

Las tumbas del Mausoleo Real de Akershus.
Ubicación del Mausoleo Real.

Tras la restauración moderna, el castillo de Akershus ha sido el principal edificio de funciones representativas del gobierno noruego; ahí se celebran fiestas nacionales, cenas oficiales durante visitas de Estado y otros acontecimientos importantes.

Akershus, que antiguamente sirvió como cárcel y zona de trabajos forzados para reclusos durante el siglo XIX, hoy es empleada como cuartel general, escuela de oficiales y espacio de alojamiento para miembros de las fuerzas armadas noruegas.

El último entierro real fue el del rey Olav V en 1991.

La fortaleza también es sede el Museo Noruego de la Defensa, el Museo de la Resistencia y los ministerios de Defensa y de Medio Ambiente, y su protección corre a cargo de la Guardia de Su Majestad el Rey (la Hans Majestet Kongens Garde).

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