Hace 350 años nació Pedro el Grande, el zar que cambió Rusia

Hace 350 años nació Pedro el Grande, el zar que cambió Rusia

El 9 de junio de 1672 nació en Moscú el zar Pedro I de Rusia, apodado “el Grande”, hijo del zar Alejo I y de su segunda esposa Natalia Naríshkina. Este miembro de la dinastía Romanov fue uno de los gobernantes más destacados de la historia de Rusia.

Su reinado fue uno de los más largos de la historia de Rusia y se prolongó 42 años y nueve meses, desde 1682 hasta 1725. Sin embargo, falleció a los 52 años de edad. Pedro el Grande es conocido sobre todo como el promotor de San Petersburgo, ciudad que fundó en 1703 y que está muy unida a su fundador. La nueva capital se levantó en un pantano del río Nevá y la intención del zar era acercarse a Occidente, abrir una “ventana a Europa”.

Durante las cuatro décadas de mandato, fueron muchos los cambios en el país. El más destacado es que en 1721 Rusia se convirtió en el Imperio ruso, y el zar Pedro pasó a ser el Emperador Pedro el Grande. Este cambio se produjo tras la victoria en la guerra del Norte, que hizo que Rusia superara a Suecia como potencia dominante en Europa del Este.

La conquista de amplios territorios en la zona del Báltico, el establecimiento de una fortaleza en la región, la creación de un ejército y armada fuertes, hicieron que Rusia pasara a convertirse en una nueva fuerza a tener en cuenta en el Viejo Continente. La guerra del norte terminó en 1721 pero la clave fue la victoria en la batalla de Poltava en 1709.

Y es que Pedro el Grande destacó también por la reorganización del ejército ruso, que renovó siguiendo los estándares europeos de la época y usando tecnología occidental. Fue él quien creó la Armada rusa, y soñó con hacer de su imperio un poder marítimo en el mundo.

Al mismo tiempo, destacó por su fascinación por Occidente. En 1697, Pedro emprendió un viaje de 18 meses con un séquito de 250 personas. La visita a Holanda fue la más influyente de todas. Adquirió conocimientos técnicos, y aprendió cómo vivían los europeos. Pedro trató de llevar costumbres occidentales a Rusia. Obligó a que los hombres se cortaran la barba, llevó arquitectos italianos para construir la capital y cambió el modo de alimentación.

RBTH / MONARQUIAS.COM