La historia del “Gold State Coach”, el carruaje dorado ícono de la realeza británica

La historia del “Gold State Coach”, el carruaje dorado ícono de la realeza británica

El Gold State Coach, el Carruaje Estatal Dorado que es todo un emblema de la monarquía británica, volverá a las calles de Londres en junio y encabezará la procesión del Jubileo de Platino, es decir, la celebración de los 70 años de la reina Isabel II.

El carruaje, en el que Isabel II viajó a su coronación el 2 de junio de 1953, evocará la imagen de una joven reina saludando desde sus ventanas utilizando imágenes de archivo.

Una película grabada entonces, mientras la monarca viajaba en la carroza el día de su coronación, se exhibirá con tecnología avanzada en las ventanas remodeladas del opulento carruaje del siglo XVIII el último día de las festividades en junio.

Tirado por ocho caballos Windsor Grey, el gran carruaje, escoltado por la Banda Montada de la Caballería Doméstica, comenzará el espectacular final del domingo 5 de junio en una procesión de 3 km. Las campanas de la Abadía de Westminster sonarán tal como lo hicieron hace 69 años.

Adrian Evans, maestro del desfile, dijo: «Donde quiera que mires, en las esculturas doradas y los paneles pintados, en los uniformes de los postillones, mozos, lacayos, asistentes y guardias montados, hay una rica tradición e historia. Será un espectáculo único».

Se espera que hasta mil millones en todo el mundo vean el desfile por TV e Internet.

La historia del Gold State Coach, un tesoro de la monarquía británica

Será la primera vez que el Gold State Coach de 260 años de antigüedad, intrincadamente decorado, haga una aparición en las calles de Londres en 20 años, desde el Jubileo de Oro de Isabel II.

Este esplendoroso medio de transporte fue encargado a finales de 1760 por el rey Jorge III para su coronación y boda con la princesa Carlota de Mecklenburg-Strelitz en 1761. Sin embargo, la complejidad del proyecto hizo que el rey lo utilizara por primera vez para la inauguración estatal de Parlamento el 25 de noviembre de 1762. Desde entonces, se ha utilizado en todas las coronaciones desde la de Jorge IV en 1821.

El carruaje fue hecho de madera dorada, una fina capa de pan de oro sobre madera. Tiene siete metros de largo, pesa cuatro toneladas y mide 3,6 metros de alto, y debido a su peso y suspensión solo se usa a paso de hombre.

El elaborado carruaje presenta, encima de cada rueda, una enorme figura de tritón en madera de nogal dorada para representar la difusión de las noticias del buen gobierno, y el cuerpo principal es de madera dorada, tallada para representar palmeras que enmarcan las puertas y ventanas.

Las pinturas incluyen dioses y diosas romanas que representan la habilidad humana y la característica del esfuerzo. Estos incluyen las Artes, las Ciencias, la Virtud, la Seguridad y la diosa de la cosecha, Ceres, que prende fuego a las armas en señal de paz y prosperidad que superan la guerra.

El panel frontal incluye una figura de Britannia sentada a orillas del río Támesis, con la cúpula de la Catedral de San Pablo apenas visible en la ciudad. En el techo hay una talla de madera dorada de la corona imperial británica sostenida por tres putti que representan a Inglaterra, Escocia e Irlanda.

El carruaje, el tercer carruaje sobreviviente más antiguo del Reino Unido, solo lleva al soberano, pero Isabel II, ahora de 96 años, esta vez no viajará en él durante las celebraciones del Jubileo. Durante su reinado, solo lo utilizó en su Jubileo de Plata (1977) y su Jubileo de Oro (2002) para viajar a la Catedral de San Pablo, donde se celebraron servicios de Acción de Gracias.

El día de su coronación, la reina usó el carruaje para viajar desde el Palacio de Buckingham hasta la Abadía de Westminster y para regresar, acompañada por el príncipe Felipe, con el uniforme de almirante de la flota.

El personal de las caballerizas reales colocó una botella de agua caliente debajo del asiento, ya que fue un día inusualmente frío y húmedo. Además, se amplió la ruta de regreso desde la Abadía, lo que permitió que la mayor cantidad de personas posible vieran a la reina.

En el viaje de ida, Isabel II lució la Diadema de Diamantes de Jorge IV (1821), pero regresó al palacio con la Corona del Estado Imperial. Además, llevaba el orbe y el centro, que fueron colocados dentro de la carroza en soportes especiales.

En 2018, hablando en un documental de la BBC dedicado a su coronación, Isabel II recordó que fue muy incómodo para ella viajar en él el día de la coronación: «No está diseñado para viajar en absoluto», dijo con franqueza.

Reflexionando sobre su viaje de 45 minutos desde el palacio de Buckingham hasta la abadía, la reina describió el viaje como «horrible». Reveló que «solo tiene resortes de cuero» y agregó que «no era muy cómodo». La reina también dijo que el carruaje que es tirado por caballos «solo puede ir a paso de hombre» ya que es «muy pesado».

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