Por problemas de salud, la reina Isabel II no asistió a la misa del jubileo en Londres


La reina Isabel II de Inglaterra no asistió, por problemas de salud, al servicio de Acción de Gracias que se celebró en la londinense Catedral de San Pablo por sus 70 años de reinado.

La monarca de 96, una longevidad sin precedentes para la monarquía británica y con recurrentes problemas de movilidad, dejó el liderazgo del servicio a su hijo mayor y heredero, Carlos, de 73.

“La reina ha apreciado mucho el desfile por su aniversario hoy (jueves) y el desfile aéreo pero ha sentido un cierto malestar”, comunicó el Palacio de Buckingham.

“Teniendo en cuenta el trayecto y la actividad necesaria para la misa de acción de gracias en la catedral de San Pablo, su majestad ha concluido a regañadientes que no participará”, se anunció.

Acompañado por su esposa Camilla, duquesa de Cornualles, el príncipe Carlos fue el encargado de reunir a toda la casa de Windsor en la catedral, con la reaparición junto a ellos del príncipe Harry y su esposa Meghan Markle.

El servicio religioso no contó con la dirección del arzobispo de Canterbury, Justin Welby, por enfermar de Covid, el mismo motivo anunciado por el príncipe Andrés para cancelar su presencia.

Andrés, duque de York, de 62 años, es considerado «hijo predilecto» de la monarca pero fue alejado de la vida pública a raíz de acusaciones de agresión sexual a una menor en Estados Unidos.

La ausencia de Isabel II reavivó la preocupación por el deterioro de salud de la popular monarca, que tiene dificultades para caminar y cuyas apariciones oficiales son cada vez más raras desde que pasó una noche en el hospital en octubre.

Este jueves, la reina fue aclamada al aparecer en el balcón del Palacio de Buckingham, sonriente y de pie, aunque con la ayuda de un bastón, junto a su primo, el duque de Kent, coronel de la guardia escocesa

Más de 1.500 soldados, con bandas musicales y cientos de caballos, marcharon ante la reina en el tradicional «Desfile del Estandarte», que conmemora oficialmente su cumpleaños 96, aunque ella nació en abril.

La monarca volvió a aparecer en el balcón junto a 17 miembros de su familia y, al atardecer, asistió en el Castillo de Windsor al encendido de las antorchas que dieron la vuelta al mundo en su honor.

Este viernes, horas antes del servicio religioso, la reina conoció en Windsor a su bisnieta menor, Lilibet Mountbatten-Windsor, la hija de los duques de Sussex, que cumplirá un año el sábado 4.

“Espero que los próximos días sean una oportunidad para reflexionar sobre todo lo que se ha logrado durante los últimos setenta años, mientras miramos al futuro con confianza y entusiasmo”, afirmó la reina en un mensaje divulgado antes de las celebraciones.

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