Los duques de Sussex se reunieron con los Windsor en la misa del jubileo de Isabel II


El príncipe Harry y Meghan Markle, duques de Sussex, se dejaron ver por primera vez en público en el Reino Unido, dos años después del escandalosos ‘megxit’ al unirse a la familia real en la misa de Acción de Gracias por los 70 años de reinado de Isabel II.

Los duques ingresaron a la Catedral de San Pablo, a la cual estaban invitadas 400 personalidades, junto al resto de la familia real.

El nieto de la monarca, de 37 años, y la exactriz estadounidense, de 40, sacudieron a la monarquía cuando en 2020 decidieron salir de ella y se fueron a vivir a California, desde donde criticaron a la familia real, llegando a acusar de racismo a uno de sus miembros que no nombraron.

Desde entonces han visto a la reina poco y en privado y su hija menor, Lilibet, que el sábado cumple un año, no conocía hasta hoy a su bisabuela.

Los duques viajaron a Londres para las fiestas del jubileo, pero el jueves se mantuvieron alejados de la prensa, por cuya presión afirmaron haber abandonado el Reino Unido.

El duque y la duquesa de Sussex, excluidos del balcón del palacio de Buckingham al ser ahora miembros «no activos» de la realeza, permanecieron invisibles a las retransmisiones del desfile del Trooping the Colour, observándolo desde la antigua oficina del duque de Wellington.

Los tabloides mostraron sin embargo fotos de Meghan, ataviada con un vestido oscuro y gran sombrero blanco, hablando con Harry, cuyo traje oscuro contrastaba con el uniforme militar tradicional que llevaban su padre Carlos y su hermano mayor Guillermo durante el desfile.

El príncipe, sexto en la línea sucesoria, mantiene frías relaciones con el príncipe Guillermo, y Carlos, heredero al trono de 73 años, que poco a poco va asumiendo funciones en una progresiva transición impulsada por los problemas de salud de la reina y que suscita dudas debido a su menor popularidad.

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