Harry y Meghan en el jubileo de Isabel II: frialdad de la familia, abucheos de la multitud


Las cámaras de la televisión británica ocultaron el lado B de la presencia del príncipe Harry y Meghan Markle, duques de Sussex, que tras dos años de confrontación con la familia real regresaron al Reino Unido para participar del jubileo de platino de la reina Isabel II.

Según el editor real del Daily Mirror, Russell Myers, la pareja tuvo una recepción «muy, muy fría» por parte de «algunos sectores» de la Familia Real al comienzo del Jubileo de Platino, cuando asistieron discretamente al desfile militar Trooping the Colour, celebrado el 2 de junio.

En declaraciones a la cadena Sky News Australia, Myers dijo que ciertas personas en el palacio y la familia real estaban “muy, muy nerviosas por su asistencia”. Sin embargo, a pesar de los temores los duques de Sussex mantuvieron una presencia notablemente discreta.

Harry y Meghan, que en 2020 renunciaron escandalosamente a sus deberes oficiales y se fueron a EEUU, permanecieron en segundo plano porque, según Myers, “le prometieron a la reina que no la eclipsarían”.

La reina siempre ha dicho que son miembros muy queridos de la familia”, recordó el cronista. “Parecía que la estaban pasando bien, no había sensación de nerviosismo. Vimos un par de fotos de Meghan teniendo una especie de charla juguetona con los niños. Pero sigo pensando que hace mucho, mucho frío en algunos sectores”.

El corresponsal real de la BBC, Sean Coughlan, se hizo eco de esto y dijo que “se habrá instado al Príncipe Harry y Meghan a permanecer en un segundo plano y evitar ser el centro de atención”.

Este viernes 3 de junio la duquesa de Sussex deslumbró con un traje blanco cuando llegó a la Catedral de San Pablo junto al príncipe Harry para asistir al servicio de Acción de Gracias por el reinado de Isabel II.

Las cámaras de TV mostraron a los duques sonriendo ampliamente cuando bajaron de su auto y subieron las escaleras de la catedral de Londres para unirse a la familia real. Pero fueron recibidos con sentimientos encontrados por miembros del público en las calles.

Como señalaron los comentaristas de la cadena Sky News, presentes en la catedral,la pareja fue recibida “con una mezcla de aplausos y abucheos” pero continuó sonriendo mientras entraban y eran recibidos por los clérigos presentes.

La pareja caminó por la nave del templo tomada de la mano y se ubicó en una segunda fila. Pero mientras Harry y Meghan Markle se dirigían a su lugar, la comentarista de Sky News, Rhiannon Mills atestiguó que fueron blanco de un “enorme desaire” por parte de miembros de la familia real.

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