Un aterrizaje en plena tormenta eléctrica hizo temer por la seguridad de la reina Isabel II


La reina Isabel II de Inglaterra se vio obligada a abortar un aterrizaje en el oeste de Londres debido a “problemas meteorológicos”, confirmó un portavoz del Palacio de Buckingham.

La monarca emprendió vuelo desde el aeropuerto de Aberdeen, en Escocia, de regreso a Londres. En los últimos días, se había alojado para descansar en Craigowan Lodge, de Balmoral.

El jet privado Embraer 135 despegó de Escocia en medio una fuerte tormenta poco después del mediodía e intentó aterrizar en la base militar de Northolt pero los rayos se lo impidieron.

“En circunstancias como esta, no se arriesga y fue correcto abortar el aterrizaje durante la caída de un rayo”, dijo una fuente consultada por el diario The Sun.

El avión dio vueltas durante un cuarto de hora hasta que se consideró lo suficientemente seguro como para hacer un segundo intento de aterrizar.

Un portavoz del Palacio de Buckingham dijo: “El vuelo de la Reina se retrasó debido a una tormenta eléctrica, se siguieron todos los procedimientos correctos y no hubo problemas de seguridad”.

Isabel II, que ya se encuentra en el Castillo de Windsor, a 40 kms de Londres, regresó para participar de los cuatro días de celebraciones nacionales por sus 70 años de reinado, su jubileo de platino.

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