“KDM Dannebrog”, el palacio flotante de la realeza danesa, cumple 90 años de servicio

“KDM Dannebrog”, el palacio flotante de la realeza danesa, cumple 90 años de servicio

El KDM Dannebrog, considerado un palacio flotante de la familia real de Dinamarca, entró en servicio en 1932 y todavía es utilizado por la reina Margarita II, que viaja en el barco una vez al año, en verano, a distintos lugares de su país, a Groenlandia y las Islas Faroe.

Dannebrog sirve como residencia oficial y privada la reina y otros miembros de la familia real”, explica la corte real. “Durante sus travesías, el buque también participa en tareas como vigilancia marítima, salvamento marítimo y formación de futuros oficiales”.

La residencia real alberga el estudio, el comedor, la sala común, el dormitorio y de la reina, quien participa personalmente en el diseño de interiores, la elección del mobiliario y el equipamiento general. El departamento real alberga muebles y equipos del anterior barco real.

El KDM Dannebrog fue construido por encargo del rey Christian X en 1931 en el astillero naval de Copenhague como reemplazo del buque real anterior, el vapor de ruedas Dannebrog, que sirvió desde 1879.

Un año después, el 26 de mayo de 1932, fue botado desde en Copenhague en una ceremonia presidida por la reina Alejandrina y desde entonces no solo ha recorrido los puertos de Dinamarca: también visitó puertos de Europa, especialmente en Francia, y atracó en el Mediterráneo y el Caribe.

El padre de la reina Margarita, el rey Federico IX, un prestigioso marinero y amante de los mares, pasaba largas temporadas navegando a bordo del yate real. El difunto príncipe Enrique, consorte de la reina, amaba el barco y, a menudo, lo usaba en privado cuando estaba cazando en Bornholm o navegando en el oeste de Francia.

Según el sitio web de las Fuerzas Armadas, el Dannebrog suele estar en condiciones de navegar de abril a octubre y administrado por el Capitán de Caza de la reina. Su tripulación completa cuenta con más de 50 tripulantes, contando entre ellos a nueve oficiales, siete sargentos, dos agentes y 36 a 39 reclutas.

Cada año, en enero, un nuevo equipo de reclutas comienza en la escuela primaria de la Marina en Frederikshavn, donde reciben un entrenamiento básico naval integral antes de reunirse a bordo del Dannebrog en abril.

Son los reclutas quienes se encargan de todas las tareas prácticas a bordo, como el servicio de timonel y vigía durante la navegación, el servicio de guardia en puerto así como la limpieza y pulido de la considerable cantidad de latón que se encuentra tanto en el exterior como en el interior del barco.

Chefs, panaderos y maquinistas también son reclutas con formación profesional relevante. Después de completar su servicio y entrenamiento a bordo del Yate Real, una gran parte de los reclutas continúan su carrera en los otros barcos de la Armada.

Según un informe publicado en la prensa en 2021, los costos del barco real, calculados en unos 25 millones de coronas (US$ 3,6 millones) procedentes del erario público, preocupan en medio de la crisis económica global causada por la pandemia.

Las Fuerzas Armadas estiman que solo para el combustible se necesitan 600.000 coronas al año (unos $865.000), mientras que sus constantes reparaciones cuestan un promedio de US$ 42.739 por día.

Esto eleva el costo anual total del barco real a la increíble cantidad de 25.399.735 coronas, cuando la realidad es que los miembros de la realeza ni siquiera están en el barco durante el viaje”, dijo la revista Se og Hor. “El barco es en realidad uno de los hoteles más caros del mundo”.