Día Mundial del Té: ¿fue una princesa portuguesa quien lo popularizó en Inglaterra?


Los orígenes del té, cuyo Día Mundial se celebra este 21 de mayo, se remontan a hace más de 5.000 años, pero sus contribuciones a la salud, la cultura y el desarrollo socioeconómico siguen siendo relevantes hoy en día.

Actualmente, el té -que tiene numerosos beneficios para la salud por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes- sustenta a más de 13 millones de personas, pero inicialmente estuvo restringido a la realeza y parece que una princesa portuguesa fue la encargada de popularizarlo.

En 1662 la princesa portuguesa Catalina de Braganza (1638-1705) se casó con el rey Carlos II de Inglaterra y llegó a Londres con una dote muy grande que incluyó mucho dinero (dos millones de coronas portuguesas), especias, joyas y los lucrativos puertos de Tánger y Bombay.

Se cuenta que la princesa llevó también hojas sueltas de té como parte de sus pertenencias personales y una leyenda asegura que las atesoraba en cajas con la leyenda impresa «Transporte de Ervas Aromaticas» (T.E.A.).

La bebida era popular entre la nobleza de Portugal debido a la línea comercial directa con China, pero en Inglaterra las infusiones de hierbas solo se usaban medicinalmente. Catalina estaba acostumbrada a tomar té como parte de su rutina diaria, y continuó haciéndolo en la corte de Londres.

“Cuando Catalina se casó con Carlos, ella fue el centro de atención. Desde su ropa hasta sus muebles eran fuente de conversación en la corte”, cuenta Sarah-Beth Watkins, biógrafa de Catalina. “Al verla tomar té, las señoras empezaron a imitarla”. El hábito fue copiado por la nobleza y de a poco, los ingleses se hicieron adictos al té.

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