Crónica del exilio voluntario de Juan Carlos I en Abu Dhabi y las “condiciones” de su regreso

Crónica del exilio voluntario de Juan Carlos I en Abu Dhabi y las “condiciones” de su regreso

Don Juan Carlos de Borbón, el hombre de 84 años que fuera rey de España durante 39 años, volverá esta semana a su país, para pasar el fin de semana, después de haber mantenido una conversación telefónica con su hijo, el rey Felipe VI.

El rey emérito vive en la capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), a donde llegó en agosto de 2020, perseguido por escándalos y acusaciones judiciales. En los últimos meses, los rumores sobre un próximo regreso a España fueron cada vez más insistentes.

La hija mayor del rey, la infanta Cristina, lo visitó en varias ocasiones mientras que la infanta Cristina también se desplazó al país del Golfo a ver a su padre en alguna ocasión. Precisamente, ambas aprovecharon uno de sus desplazamientos para vacunarse contra el Covid-19 a principios de 2021.

En general trascendió poco de la vida que lleva el ex rey en el emirato, además de que vive en una lujosa residencia como invitado de la familia gobernante emiratí, con cuyo príncipe heredero, Mohamed Bin Zayed, se convirtió recientemente en el nuevo emir de Abu Dhabi.

En enero de 2021, el periódico online Eldiario.es reveló que Patrimonio Nacional, un organismo público que gestiona y conserva el patrimonio artístico e histórico del país, paga sueldos y desplazamientos del personal que asiste al exmonarca en el emirato árabe.

Juan Carlos I, según la investigación, dispone de tres ayudantes de cámara “que ejercen labores de asistencia” al rey y cuyos salarios y viajes corren a cuenta del Estado español.

“No solo estamos pagando con el dinero público su seguridad en Emiratos Árabes; un gasto que podría ser razonable por haber sido jefe del Estado, aunque deberíamos saber al menos qué nos cuesta. También pagamos los sueldos, dietas y viajes desde Madrid hasta Abu Dabi de sus ayudantes de cámara: los asistentes que le atienden cual mayordomos en Emiratos Árabes”, escribió el periodista Ignacio Escolar.

La última aparición pública del rey emérito se produjo el 17 de diciembre para asistir a un partido de tenis del español Rafael Nadal en un torneo en la ciudad emiratí. Don Juan Carlos aprovechó además la ocasión para reunirse en privado con el tenista y con su entrenador, Carlos Moyá.

Dos días después, Nadal anunció que padecía Covid-19 lo que llevó a la Casa Real, que suele mantenerse en silencio en todo lo relativo a la vida de Juan Carlos en el exilio, a informar que este se encontraba bien y que, tras someterse a una prueba de PCR, había dado negativo.

Por entonces las especulaciones en torno a su vuelta se habían disipado después de que en España se abriera el debate sobre las circunstancias en que este regreso se produciría y dónde viviría el rey exiliado.

Personas de su entorno afirmaron entonces que el rey quería volver al Palacio de la Zarzuela, donde había vivido desde su boda con Sofía de Grecia, en 1962, pero que era poco probable que se instalara allí de forma indefinida.

El gobierno español prefirió no tomar partido ni emitir opinión al respecto, afirmando en todo momento que era el rey Felipe VI quien tenía la última palabra sobre el regreso de su padre a España.

El monarca, de 53 años, aprovechó su viaje a Abu Dhabi, adonde fue a ofrecer sus condolencias al nuevo emir por la muerte de su hermano y antecesor, para llamar por teléfono a su padre, donde hablaron de su próximo regreso.

Según la Casa Real, el rey no tuvo tiempo de visitar a su padre, pero quedaron en verse en Madrid.

Desde que en marzo de 2020 Felipe VI retiró la asignación estatal a su padre, el rey trató en varias ocasiones de marcar distancias con la conducta de su progenitor, reivindicando en todo momento su apuesta por la transparencia desde su llegada al trono en junio de 2014.

De esta forma, en su mensaje navideño de 2020, apenas tres meses después de que Juan Carlos abandonara España, dijo que los principios éticos y morales «están por encima de cualquier consideración, de la naturaleza que sea, incluso de las personales o familiares«.

Desde aquí no molesto a la Corona”, dijo Juan Carlos

A sus 84 años, y tras pasar a lo largo de su vida por numerosas operaciones de distinto tipo, incluida una a corazón abierto a finales de agosto de 2019, Juan Carlos I tiene una salud delicada. Y sobre esto se especula cada vez más, especialmente después de la publicación de fotos en las que se veía que necesitaba ayuda para caminar.

La periodista francesa Laurence Debray, autora del libro ‘Mon roi déchu’ (Mi rey caído), basado en sus conversaciones con el rey emérito, dijo después que hay personas “contentas” con que el exmonarca viva lejor de España ya que desde allí es una figura menos incómoda para su hijo. «Desde aquí no molesto a la Corona», le dijo el rey.

En otra conversación con Debray, ocurrida después del fallecimiento del príncipe Felipe de Inglaterra, don Juan Carlos comentó lo «emotivo y elegante» que fue el funeral. «El entierro de mi padre también fue muy bonito», le reconoció a la periodista. «Ahora debo pensar en el mío», agregó.

En marzo de 2022, Debray dijo que, a pesar de los escándalos fiscales y amorosos, Juan Carlos I todavía esperaba poder volver a su país: «Cuenta los días para volver, eso está claro. Y sobre todo a esa edad, uno cuenta el doble», explicó.

Juan Carlos I, reveló la historiadora, se mantenía informado sobre lo que ocurre en España y recibía visitas en Abu Dhabi, «de los amigos que no le han dado la espalda».

Sólo volverá con la “aprobación” de Felipe VI

En enero de 2022, el empresario José María López de Letona, amigo del ex rey, aseguró a The Objective que don Juan Carlos sólo volvería del exilio (situación que calificó de “absurda”) si recibía la «aprobación» de su hijo, Felipe VI, pero no su «autorización».

López de Letona, que acompañó al rey al partido de Rafael Nadal, dejó claro que «la vuelta de Don Juan Carlos a casa no dependerá de los deseos de los españoles expresados a través de una encuesta (que ya sabemos para lo poco que sirven y lo mucho que yerran), sino de su regia voluntad».

Según explica, «si por él fuera, hace más de un año que habría vuelto tras pasar los dos o tres meses en Abu Dhabi» que anunció a Felipe VI «como traslado temporal». Si no lo ha hecho, subraya, es «por ese sentido del deber, de la jerarquía, que impregna no sólo al rey padre sino a todos los miembros de su familia sin distinción», escribió.

López de Letona dijo que le desaconsejó a su amigo “realizar su deseo sin contar con la previa aprobación (que no autorización) de la Casa del Rey” y “tratar de encontrar el mejor de los momentos, el más adecuado de los acomodos, la más favorable de las coyunturas”.

El empresario también se refirió a informaciones que indicaban que el entorno de Juan Carlos I buscaba convencerlo de vivir en Portugal.

«¿Sugerir al rey padre que la mejor de las soluciones es repetir el doloroso exilio de su padre que tanto le hizo sufrir? ¿Villa Giralda Dos? ¿Ver España, pero sin tocarla? ‘España tan cerca, pero tan lejos’», escribió, recordando el exilio del conde de Barcelona en Estoril, donde se instaló en 1946.

«Ni Portugal, ni China, Japón o Madagascar”, remarcó. Juan Carlos I “volverá a casa”.

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