Isabel II se apoyará más en la virtualidad y la familia real tomará mayor protagonismo, según ‘The Guardian’

Isabel II se apoyará más en la virtualidad y la familia real tomará mayor protagonismo, según ‘The Guardian’

La reina Isabel II de Gran Bretaña, de 96 años, realizará más actividades de forma virtual y cualquier compromiso oficial futuro será relegado a otros miembros de la familia real, reveló este sábado el periódico The Guardian.

“Si bien continuará desempeñando su función constitucional como jefa de estado , su función como jefa de nación, que no forma parte de sus deberes constitucionales formales, se comparte cada vez más entre otros miembros de la realeza”, afirmó el diario.

Alegando problemas de movilidad, la reina no asistió esta semana a la lectura del discurso de apertura del Parlamento en Londres, y delegó este papel al príncipe Carlos, de 73 años. Esto dio pie a numerosas conjeturas sobre la capacidad de la reina para seguir ejerciendo sus funciones.

La fuentes consultadas por el citado diario dijeron que Isabel II “no tiene motivos para renunciar a más deberes de jefe de Estado, que como soberano incluyen el nombramiento del primer ministro, la aprobación de la legislación parlamentaria, la aprobación de los nombramientos oficiales y la aprobación de la legislación secundaria como jefe del consejo privado”.

La única tarea que se la monarca se vio obligada a delegar fue la apertura estatal del Parlamento, porque requiere una comparecencia física. Pero todas las demás obligaciones constitucionales las puede realizar virtualmente si es necesario, según los expertos.

Desde el inicio de la pandemia, cuando abandonó el Palacio de Buckingham y se recluyó en el Castillo de Windsor, y a medida que su estado físico declina, la reina no abandonó su presencia virtual en el Consejo Privado y el análisis de los documentos oficiales.

Además, la reina recibe virtualmente las cartas credenciales de los embajadores y se mantuvo en contacto con el Reino Unido haciendo sus trasmisiones televisivas o enviando mensajes especiales en momento momentos de crisis nacional o internacional, recordó The Guardian.

El periódico dice que las agendas entre Buckingham, Clarence House (residencia del príncipe Carlos) y el Palacio de Kensington (donde viven los duques de Cambridge) se coordinan para asegurarse la reina siempre esté representada en los eventos maś importantes si no puede asistir.

En los últimos meses sus apariciones públicas se volvieron muy escasas, se la vio con un bastón y se quejó de que le cuesta moverse. Según la prensa británica, utiliza silla de ruedas en la intimidad, por lo que un tercio de los británicos estima que debería jubilarse, según una encuesta de The Times.

La salud de la reina preocupa desde que en octubre pasó una noche hospitalizada para someterse a «pruebas» cuya naturaleza nunca se precisó. También se infectó con el coronavirus en febrero, lo que según dijo ella misma la dejó «muy cansada».

Su ausencia del discurso del trono había generado dudas sobre su participación, a principios de junio, en las celebraciones del «jubileo de platino» que marcaron sus 70 años de reinado, todo un récord para un monarca británico.

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