Hace 45 años: en una lamentable tragedia murió la reina Alia de Jordania, antecesora de Noor


El 9 de febrero de 1977, hace 45 años, la familia real de Jordania recibió la estremecedora noticia de la muerte de la reina Alia, consorte del rey Hussein, en un trágico accidente de helicóptero.

El rey Hussein (1935-1999) tuvo cuatro esposas, de las cuales Alia Toukan fue la tercera. Conoció a la bellísima palestina después de repudiar a la princesa Muna, en 1972. Se casaron ese mismo año y, a diferencia de sus dos primeras esposas, Hussein le otorgó el título de Reina Consorte.

El matrimonio tuvo un hijo, el príncipe Alí, y una hija, la princesa Haya, a los que se sumó una hija adoptiva, Abir Muheisen, todos ellos hermanastros del actual rey jordano, Abdallah II bin Hussein.

Alia asumió un activo papel social en Jordania pero su reinado duró muy poco. Aquel día de 1977 el rey Hussein esperaba a su esposa en el aeropuerto, pero el helicóptero nunca llegó.

La aeronave en la que la reina regresaba tras haber visitado Tafileh, localidad situada a unos 300 kilómetros al sur de la capital, se vio envuelta por una tempestad, y algunas informaciones apuntan la posibilidad de que fuese alcanzado por un rayo.

En el accidente perdieron también la vida el ministro de Sanidad, Mohammad al Bashir y dos coroneles del ejército.

La tumba de la reina Alia yace hoy en el palacete de Al-Hashmiya, en la colina de Hummar, en el que había vivido con el rey, y desde el cual se pueden ver, en los días claros, las murallas de Jerusalén.

Los funerales reunieron a una inmensa cantidad de dolientes en las calles de la capital jordana. La desaparición de la hermosa Alia hizo que Hussein se encerrara por varios días, en una reclusión que incluso puso en peligro la estabilidad de la monarquía.

A pesar de su dolor, la prensa mundial insistió en busca amoríos al rey y se le vinculó románticamente con una espectacular guía de Disneylandia, llamada Honey Rech, de veintitrés años, y más tarde con Margaret Trudeau, la ex esposa del primer ministro canadiense.

En 1978 Hussein se casó con Elizabeth Halaby, de sangre siria y estadounidense, que recibió el nombre de Noor al Hussein (“luz de Hussein”) y con la que tuvo cuatro hijos. Aunque en un principio se dijo que Lisa no recibiría el título de reina, fue proclamada como tal en el momento justo de firmar el contrato matrimonial y se convirtió en la esposa que acompañaría a Hussein por el resto de su vida. “Mi vida ha sido un cúmulo de tragedias, pero ella me ha dado una fuerza y una felicidad que no creía posible volver a encontrar”, dijo él rey.

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