El “Príncipe Dragón”, pequeño heredero del trono de Bután, cumple 6 años


El príncipe heredero de Bután, última monarquía del Himalaya, cumple 6 años este 5 de febrero y el palacio lo conmemoró con la publicación de un nuevo retrato oficial.

El príncipe Jigme Namgyel, que como heredero lleva el título de Gyalsey o “Príncipe Dragón” y será coronado en el futuro como Druk Gyalpo o “Rey Dragón”, nació el 5 de febrero de 2016 en el Palacio Lingkana en la capital Thimpu. Su nacimiento fue anunciado entonces con “profunda alegría”.

El niño, hijo del rey Jigme Khesar y de la reina Jetsun Pema, está destinado a ser el sexto de una línea de monarcas hereditarios que han reinado en Bután durante los últimos 110 años. Tiene un hermano menor, el príncipe Ugyen Wangchuck, que nació en marzo de 2020.

La dinastía Wangchuck goza de un gran prestigio en Bután y es célebre por haber ideado el concepto de «Felicidad Nacional Bruta», que descansa en pilares como la conservación de las costumbres locales, el cuidado por el medio ambiente, el buen gobierno y el crecimiento económico.

El rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck, ampliamente venerado en el remoto reino de unas 750.000 personas, se casó en 2011 con Jetsun Pema, una plebeya diez años menor que él y que cursó estudios en la vecina India y en Reino Unido, convirtiéndose en el primer monarca monógamo de la dinastía.

El rey Jigme, de 41 años, fue educado en India y Gran Bretaña y asumió el cargo tras la abdicación en 2006 de su padre, quien inició la transición democrática del país. En marzo de 2008, Bután se convirtió en una monarquía constitucional y el rey renunció a sus poderes absolutos.

Los monarcas en Bután siempre han sido reverenciados, a diferencia del vecino Nepal, donde el rey fue depuesto y la monarquía abolida en 2008. El reino también es conocido por su índice de «Felicidad nacional bruta», una alternativa al PIB, que mide la felicidad personal en oposición al crecimiento económico.

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