Tras un año de altibajos, Charlene de Mónaco continúa su recuperación lejos del Principado


La princesa Charlene, esposa del príncipe Alberto II de Mónaco, todavía tiene un largo camino por recorrer para recuperarse de las secuelas de las operaciones que sufrió el año pasado.

Así lo indicó esta semana el palacio del príncipe, que dijo que la ausencia de Charlene, dedicada a recuperarse en una institución fuera de Mónaco, durará problablemente semanas o meses.

Por ese motivo la princesa no pudo participar en las tradicionales festividades de Santa Devota, mártir cristiana corsa del siglo IV y patrona de Mónaco, de la familia principesca y de la archidiócesis del Principado.

La recuperación de la princesa Charlene, de 44 años, «continua de forma satisfactoria y muy alentadora», dijo el Palacio en un comunicado.

El comunicado del Palacio señaló que, en cuanto su salud se lo permita, la princesa Charlene volverá a participar en los actos oficiales de la familia Grimaldi: «En este periodo, la pareja principesca pide que se siga respetando su vida privada y la de sus hijos», concluyó esa nota.

El 23 de noviembre, una fuente cercana al palacio informó a la AFP que la antigua nadadora olímpica había sido admitida «en un establecimiento especializado a raíz de un gran cansancio», confirmando la información que el príncipe Alberto dio a la revista estadounidense People.

Un mes más tarde, un comunicado del palacio principesco había precisado que la restauración de la princesa «tomaría algunos meses». 

La princesa Charlene volvió a Mónaco el 8 de noviembre tras una larga estancia en Sudáfrica, país en el que creció y del que tiene la nacionalidad. La esposa del príncipe Alberto de Mónaco, de 43 años, sufrió una operación bajo anestesia general a principios de octubre, la última de una serie de intervenciones decididas tras una infección otorrinolaringológica.

El palacio reveló a mediados de noviembre que se encontraba siguiendo un tratamiento médico en el extranjero, después de su ausencia en dos actos donde estaba previsto que asistiera.

«Es necesario un período de calma y descanso para la recuperación de la salud de la princesa», para que se reponga de «un período de cansancio general profundo» tras un «tratamiento médico (…) muy complejo en los últimos meses», señaló el palacio en un comunicado de prensa el 16 de noviembre. 

Exnadadora de alto nivel, Charlene Lynette Wittstock, nacida en 1978 en Rhodesia (ahora Zimbabue), se casó con el príncipe Alberto II, hijo y sucesor del príncipe Rainiero III y la estrella estadounidense Grace Kelly, en 2011. Los diez años de este matrimonio no pudieron celebrarse en julio en el principado debido a la ausencia de Charlene.

Qué dijo el Palacio de Mónaco sobre la salud de la princesa Charlene

«La convalecencia de la princesa Charlene continúa de manera satisfactoria y alentadora, aunque su recuperación aún debería tardar unos meses», explica este comunicado de prensa, especificando que su esposo, el príncipe Alberto II, y sus hijos la visitarán con motivo de Navidad.

«Tan pronto como recupere su salud, será un gran placer que la princesa vuelva a compartir momentos de convivencia con los monegascos», agregó el palacio, pidiendo que durante este período la vida privada de la pareja y sus hijos sea respetada.

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