York, la ciudad británica que se avergüenza del príncipe Andrés


Ciudadanos británicos y políticos también se muestran enardecidos con el príncipe Andrés de Inglaterra, que enfrenta en esta horas crecientes llamados para que renuncie, además, a su título de duque de York.

Menos de 24 horas después de que la reina Isabel II decidiese retirar a su hijo el príncipe Andrés sus títulos militares y sus patronatos reales, varios representantes públicos de York (norte de Inglaterra) pidieron despojarle del ducado de esa localidad, tras ser acusado en Estados Unidos de abusos sexuales a una menor.

Entre esas voces críticas se alzó la de la diputada laborista Rachael Maskell, quien en un mensaje en Twitter consideró «insostenible» que el príncipe Andrés siga siendo duque de York, como es más conocido por gran parte de la opinión pública.

«Es insostenible que el duque de York se aferre a su título ni un solo día más; esta asociación con York debe terminar», escribió Maskell, diputada por la circunscripción de York Central.

Smalley, del Partido Liberal Demócrata, recordó que, aunque el duque «sigue siendo inocente hasta que se demuestre su culpabilidad», el Palacio de Buckingham y el Gobierno británico «deben sopesar las consecuencias de estas preocupantes acusaciones».

«La conexión única de York con la corona y la monarquía es una parte importante del legado y la historia de la ciudad y una gran fuente de orgullo», afirmó en declaraciones a un periódico local.

Para Smalley, «nadie está por encima de la ley», por lo que «todas las alegaciones deben ser investigadas», en referencia a las acusaciones de Giuffre.

Maskell dijo que era «insostenible» para él «aferrarse» a su título de duque y su asociación con la ciudad, aunque el príncipe Andrés siempre ha negado las acusaciones en su contra.

Es que el Palacio de Buckingham no hizo ningún anuncio sobre su título ducal, lo que llevó a la laborista Maskell a expresar sus preocupaciones. «Esta asociación con York debe terminar. Hay una acusación muy seria contra este hombre de privilegios y derechos», escribió en Twitter.

El príncipe Andrés se convirtió en duque de York, un título otorgado tradicionalmente al segundo hijo del monarca, en su matrimonio en 1986. Anteriormente estuvo en manos del padre de la Reina, Jorge VI, y de su abuelo, Jorge V.

El concejal liberal demócrata Darryl Smalley, miembro ejecutivo de cultura, ocio y comunidades en York, dijo que la conexión de la ciudad con la corona y el monarca era parte de su historia, en declaraciones recogidas por Ansa.

Sin embargo, afirmó que el príncipe debería renunciar al título: «Si bien el príncipe tiene el derecho a presunción de inocencia, el palacio y el gobierno deben considerar las implicaciones de las acusaciones en su contra, dijo Smalley.

El concejal deslizó que le preocupaba que «su nombre por asociación» pudiera convertirse en una fuente de vergüenza para la ciudad. «Creo que mucha gente piensa que ha perdido todos sus títulos. En York somos muy conscientes de que no es exactamente así», aseveró.