Ex príncipe rumano habló de su relación con la familia real: “Necesitan evolucionar y modernizarse, de lo contrario morirán”


El ex príncipe Nicholas de Rumania (Nicholas Medforth-Mills de Rumania) cree que la familia real de su país debe modernizarse y conectarse con la sociedad si quiere cumplir un papel importante en la sociedad y sobrevivir. En una entrevista en la que ahondó sobre su tensa relación con la familia, afirma, además, que no necesita el título de príncipe, que le fue retirado por desavenencias con su familia, para desempeñar un rol importante entre los rumanos.

“Cualquier familia real tiene que usar cada generación para modernizarse, avanzar y estar conectada con la sociedad. Y esto tiene que suceder en Rumania”, dijo Nicholas, quien a pesar de no ser formalmente un miembro de la familia real y haber sido retirado de la sucesión al trono, es acaso el más popular de los descendientes del fallecido rey Miguel (1921-2017), el último monarca constitucional del país balcánico.

Desearía que su actitud fuera mucho más abierta y mucho más orientada hacia la unidad en lugar de tratar de dividir a la familia”, dijo Nicholas en una entrevista con el medio rumano Universul.net. En la misma aseguró: “No necesito un puesto en la familia real y un título para hacer lo que quiero hacer en Rumania y beneficiar a la sociedad”.

Nicholas,único hijo varón de la princesa Elena de Rumania (hija del rey Miguel) y del británico Robin Medforth-Mills, nació en Suiza en 1985 y se mudó a Rumania, a instancias de su abuelo, en 2012, cuando comenzó a asumir un papel activo como posible heredero. En 2015, sin mediar explicaciones, el anciano rey lo despojó de su título y derecho dinástico, y en 2017 su familia -hoy liderada por la princesa Margarita- le impidió acercarse al lecho de muerte de su abuelo para despedirse.

Traté de involucrarme en proyectos que beneficien a la sociedad… tal vez me volví demasiado popular, tal vez no. Hubo un cambio de actitud que fue inexplicable”, dijo Nicholas. “Adopté a Rumanía y Rumanía me adoptó a mí… y de la noche a la mañana las cosas cambiaron”, agregó el ex príncipe. Insiste en que, incluso cuando se hizo popular, no tenía intenciones de despojar a la princesa Margarita de su derecho al trono: “Realmente nunca quise derrocarlos y presionarme como número 1…”

Refiriéndose a su tía y jefa de la familia, la princesa Margarita, Nicholas dijo que fue como madre para él cuando era un adolescente y en la época en que sus padres se divorciaron. “Mis abuelos fueron figuras constantes desde el primer día, especialmente mi abuelo. Margarita fue muy positiva y muy alentadora…” Ahora segura que no tiene contacto con su tía desde que fuera desheredado en 2015.

Nicholas, que al parecer fue despojado de la línea sucesoria después de que una mujer reclamara que era padre de una niña a la que no quiso reconocer, describe la relación con otros miembros de la familia real como “delicada y complicada”. “Desearía que su actitud fuera mucho más abierta y mucho más orientada hacia la unidad en lugar de tratar de dividir a la familia”.

“Mi misión y mis puntos de vista no han cambiado. Creo que tengo un papel que desempeñar y quiero servir al país en todas las circunstancias que pueda ”, agregó Nicholas, que hoy está casado con una periodista rumana y tiene una hija, María Alexandra. “Cualquier familia real tiene que usar cada generación para modernizarse, avanzar y estar conectada con la sociedad. Y esto tiene que suceder en Rumanía”.

“Desafortunadamente, no hay opción de reconciliación” en este momento, reconoce el ex príncipe, quien sin embargo no descarta arreglar las cosas con Margarita y su esposo, el príncipe Radu, apuntado por muchos como la eminencia gris de la familia real. “Soy optimista, tengo tiempo libre. Tengo paciencia y esto es lo que se necesita”, opina el nieto del rey Miguel en Universul.

La familia es la familia y no me gusta hablar negativamente sobre la familia”, dijo. “Margarita tiene que estar conectada e involucrada en la sociedad, y ellos tienen que evolucionar y modernizarse, de lo contrario morirán. Si miramos a Bélgica, Reino Unido, Holanda, España, estas cosas han estado sucediendo”. En su opinión, su tía “tiene que hacer lo posible para estar conectada con la generación más joven, modernizarse y estar abierta al público”, y finalizó: “Estoy aquí. Yo soy la próxima generación. Tengo tiempo de mi lado. Mi misión continúa, le guste o no a la gente”.

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