Europa

Nieto del último rey de Rumania, absuelto por la justicia: tenía derecho a despedirse de su abuelo

Un tribunal de la ciudad suiza de Nyon estableció que el ex príncipe de Rumania Nicholas Medforth-Mills tenía derecho a ver su abuelo, el rey Miguel I, en su lecho de muerte, después de una batalla legal que dividió a la familia real rumana desde 2017.

Un tribunal de la ciudad suiza de Nyon estableció que el ex príncipe de Rumania Nicholas Medforth-Mills tenía derecho a ver su abuelo, el rey Miguel I, en su lecho de muerte, después de una batalla legal que dividió a la familia real rumana desde 2017.

Nicholas, hijo de la princesa Elena, fue declarado príncipe de Rumania y ubicado en la línea sucesoria al trono por su abuelo. En 2015, sin embargo, un real decreto del ex rey privó al joven de su título principesco y lo alejó de la sucesión. Dos años después cuando el anciano rey Miguel agonizaba en su casa de Aubonne (Suiza), la la familia real le prohibió despedirse de él y estalló el escándalo.

Días antes del fallecimiento de su abuelo, Nicholas fue denunciado por su madre por allanamiento violento de morada. La princesa Elena acusó a su hijo de no respetar “la privacidad, el sufrimiento y la dignidad” del rey Miguel después de que tratara de ingresar presuntamente por la fuerza, a la casa y por haber “maltratado física y verbalmente a tres miembros del personal”.

“Las acciones de Nicholas en los últimos días son errores moralmente graves. Mi hijo ha demostrado desprecio por Rumania, su gente y los principios de la casa real”, dijo entonces la princesa Elena, que explicó que el rey había despojado al joven de la sucesión al trono porque “no tiene las cualidades necesarias para asumir un puesto en la casa real de Rumania”.

“La familia real y la sociedad rumana de estos tiempos necesitarán un dirigente bajo el signo de la modestia, bien equilibrado, con firmes principios morales y que siempre piense en el servicio a los demás”, decía el real decreto mediante el que Miguel I apartó a su heredero in pectore de la sucesión a la jefatura de la dinastía Hohenzollern.

El ex príncipe, que reside en Rumania y está casado con una periodista local, está seguro de que no fue su abuelo quien tomó la decisión de apartarlo de la sucesión. Figura popular en Rumania, especialmente entre los jóvenes, Nicholas era considerado el heredero perfecto del rey Miguel, pero la familia real lo acusó de llevar una vida demasiado mundana para un jefe de familia.

Nacido en Suiza, el ex príncipe Nicholas ahora vive en Rumanía, donde trabaja para una ONG comprometida con la lucha por la defensa del medio ambiente. Casado en 2019 con Alina-Maria Binder, tiene una hija llamada MaríaAlexandra Medforth-Mills de Rumania, y una hija llamada Iris Anna de una relación anterior con una mujer rumana.

Monarquias.com