Europa

La familia real de Serbia recordó su regreso al país hace 30 años, tras la caída del comunismo

“Hace exactamente 30 años, el 5 de octubre de 1991, mi familia y yo vinimos a Serbia por primera vez”, escribió en Facebook el príncipe heredero Alejandro.

La familia real de Serbia conmemoró este 5 de octubre el 30 aniversario de su regreso al país después de la caída del comunismo en la ex Yugoslavia. El último rey, Pedro II, fue derrocado en 1945 y murió en el exilio en Estados Unidos.

Hace exactamente 30 años, el 5 de octubre de 1991, mi familia y yo vinimos a Serbia por primera vez”, escribió en Facebook el príncipe heredero Alejandro, jefe de la dinastía Karadjorgevich e hijo del último rey yugoslavo. “Ese día siempre seguirá siendo mi día más feliz de mi vida! El día en que mis sueños se hicieron realidad que, después de una década de exilio adverso, finalmente entro en el suelo de mi tierra natal”, agregó el príncipe.

El príncipe Alejandro nació en el exilio en Londres en 1945, como único hijo de Pedro II y la reina Alejandra, nacida princesa de Grecia y Dinamarca. El Patriarca Gavrilo de Serbia bautizó al recién nacido en la Abadía de Westminster con Jorge VI y la princesa Isabel de Inglaterra (ahora Isabel II) como padrinos.

Después de la guerra, el régimen comunista, que había tomado el poder en Belgrado, impidió ilegalmente al rey Pedro II regresar a su país, pero nunca abdicó al trono. Alejandro y sus padres vivieron desde entonces en Estados Unidos, Francia, Italia e Inglaterra, manteniendo excelentes relaciones con sus parientes de la realeza, muy especialmente con la familia real británica.

Educado en el Trinity School de Nueva York, en institutos suizos, en la Culver Military Academy (EEUU), en Gordonstoun School (Escocia) y Millfield (Inglaterra), Alejandro cursó en Real Academia Militar Británica y en 1966 fue nombrado oficial del Ejército Británico. Después de dejar el ejército en 1972, siguió una carrera en los negocios internacionales.

Aunque el rey Pedro II murió en 1970, el príncipe heredero, como heredero al trono, decidió en ese momento no utilizar el título de rey, que en su opinión habría tenido poco significado en el exilio. Dejó muy claro en ese momento que no estaba renunciando a su título, ni al derecho dinástico al trono.

En octubre de 1991, acompañado de su segunda esposa, la princesa Catalina, y sus tres hijos (Pedro, Felipe y Alejandro), Alejandro viajó por primera vez en su vida a Belgrado, donde fue recibido con mucho entusiasmo por cientos de miles de personas.

Las visitas de la familia real se repitieron en los años siguientes, siendo reicbidos con entusiasmo por los serbios. Finalmente, en 2001 el príncipe heredero, la princesa y sus hijos se instalaron definitivamente en el Palacio Real de Belgrado, que antes habían ocupado los reyes Pedro II, Alejandro I y Pedro Karadjorgevic.

La biografía oficial de Alejandro II dice que los serbios lo consideran “ la encarnación de todo lo que es lo mejor para la democracia y la monarquía parlamentaria constitucional”. “Siempre ha sido un ardiente defensor de la democracia y los derechos humanos. En 1989, asumió un papel muy activo para ayudar a su pueblo a deshacerse del legado de décadas de dictadura y régimen”, reza la biografía publicada en su sitio web. Sin un papel constitucional, el príncipe heredero hoy lleva a cabo audiencias de contacto permanente con representantes del Estado y la oposición democrática.

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