Nuevo primer ministro de Japón apoya la adopción de príncipes para salvar a la monarquía


El parlamento de Japón eligió este lunes (4 de octubre) al moderado Fumio Kishida como 101º primer ministro del país asiático. Kishida, descendiente de una familia de políticos de Hiroshima, obtuvo la mayoría de los votos en las dos cámaras legislativas y se presentó ante el emperador Naruhito en una ceremonia en el Palacio de Tokio para formalizar su investidura.

Según analiza hoy la prensa japonesa, el nuevo gobernante “se enfrentará a la urgente tarea de garantizar una sucesión imperial estable” después de que el número de miembros de la familia imperial menguara de forma preocupante. El futuro matrimonio de la princesa Mako con un plebeyo significará que la familia imperial disminuirá a 17 miembros trabajadores.

Debemos continuar las discusiones mientras nos aseguramos de que se lleven a cabo en un ambiente tranquilo”, dijo el viernes el secretario jefe del gabinete, Katsunobu Kato al ser consultado sobre si el nuevo gobierno consideraría opciones sin cambiar las tradiciones imperiales.

El nuevo primer ministro declaró su oposición a permitir que los descendientes de las princesas asciendan al Trono del Crisantemo durante su campaña por el liderazgo del gobernante Partido Liberal Democrático.

El conservador primer ministro respalda sin embargo el sistema actual de permitir que solo los descendientes masculinos de la línea paterna de la familia asciendan al trono y pidió considerar medidas como restaurar el estatus de familia imperial de aquellos que dejaron a la familia poco después del final de la Segunda Guerra Mundial.

Esta salida, discutida por un panel de expertos convocados por el gobierno anterior, implicaría que miembros varones de la familia imperial, como el príncipe Hitachi (tío del emperador, de 85 años) adopte a varones descendientes de ramas imperiales cuyos títulos fueron eliminados después de la Segunda Guerra Mundial por la nueva Ley de la Casa Imperia l(1947)

Se espera que Kishida mantenga esta posición, ya que se cree que su gobierno está fuertemente influenciado por miembros conservadores del PLD como el ex primer ministro Shinzo Abe. Kishida nombró a Sanae Takaichi, quien también se opone a los emperadores matrilineales, como jefa de política del PLD”, dijo el Japan Times.

“Es importante mantener un cierto número de miembros de la familia imperial”, declaró un alto funcionario del gobierno, que enfatizó que mantener una línea patrilineal (es decir, de una sucesión transmitida de varón a varón) es crucial y dijo que “los linajes son importantes” para Japón.

El Japan Times dijo que “está previsto que el panel de expertos reanude las deliberaciones” bajo el gobierno de Kishida y “se espera que se den pasos concretos”. “Es probable que la administración de Kishida aborde el tema con sensibilidad, ya que cualquier solución requiere comprensión pública y un amplio apoyo tanto del bloque gobernante como de la oposición”, definió el periódico.

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