Crece la presión para que el príncipe Andrés renuncie al título de Alteza Real


La reina Isabel II de Inglaterra podría tener que considerar pronto despojar a su tercer hijo, el príncipe Andrés, del título de «Su Alteza Real» (SAR) después de haber sido demandado por agresión sexual en el marco del caso Epstein.

El palacio deberá abordar en nombre de la reina la cuestión de si es apropiado que un miembro de la Familia Real pueda continuar reteniendo su título de SAR mientras se entabla una demanda en su contra”, opinó Nigel Cawthorne, autor de Prince Andrew: Epstein, Maxwell, and the Palace.

En declaraciones a Entertainment Daily, el autor subrayó que “comparecer ante el tribunal es un asunto grave” para el príncipe Andrés, de 61 años, a pesar de que se muestra inflexible al reconocer o negar cualquier delito.

Isabel II “debe estar por encima de cualquier reproche”, al igual que todos los miembros principales de la Familia Real, declaró Cawthorne. “En el momento en que el juez Kaplan acepta que se han entregado documentos al príncipe, es difícil ver cómo el palacio puede dejar de insistir en que el príncipe renuncie a su título para evitar cualquier apariencia de enredo de la monarquía con el caso”.

El príncipe Andrés debería renunciar a su título de Su Alteza Real (SAR) y cualquier deber asociado ahora que ha sido oficialmente atendido por su presunta víctima de abuso sexual”, escribió Cawthorne días atrás en una columna de opinión publicada por The Mirror.

¿Es apropiado que un miembro de la Familia Real continúe reteniendo su título de SAR mientras se entabla una demanda en su contra? En el mejor de los casos, este es un territorio inexplorado, ya que el príncipe insiste en que no tiene ningún caso que responder y ha negado constante y enérgicamente las acusaciones de Giuffre durante el tiempo que ella las ha hecho”, cuestiona el biógrafo.

Cawthorne opina que incluso “comparecer ante un tribunal para impugnar una acusación es un asunto grave en sí mismo” para la monarquía británica. “La reina, como jefa de estado, seguramente debe estar por encima de cualquier reproche, y sin duda también deben hacerlo todas las altezas reales de la Familia Real”, escribió.

“Ahora que ambas partes de la demanda están de acuerdo en que se han entregado los papeles, es difícil ver cómo el Palacio puede dejar de insistir en que el príncipe renuncie a su título real para evitar cualquier apariencia de enredo de la monarquía con un asunto privado que solo afecta al príncipe”, escribió y finalizó: “El príncipe Andrés debería ofrecerse a hacerlo él mismo, si aún no lo ha hecho”.

El pasado 15 de septiembre un tribunal británico aceptó el miércoles la petición de Virginia. La mujer, de 35 años, había acusado públicamente al duque de York de agresión sexual hace más de 20 años -cuando ella era menor- con la ayuda de su amigo el financiero Jeffrey Epstein, presentó el 9 de agosto una demanda civil en un tribunal federal de Nueva York.

El documento de la demanda se entregó formalmente el 27 de agosto en el Castillo de Windsor, en ausencia del príncipe Andrés que, según la prensa, se encuentra en el Castillo de Balmoral, en Escocia. Pero tras un rechazo inicial, la Alta Corte de Londres accedió el miércoles a presentar la notificación al hijo de la reina.

Según la denuncia de Giuffre, el príncipe Andrés es «uno de los hombres poderosos» a los que fue “entregada con fines sexuales” cuando fue víctima entre 2000 y 2002, desde los 16 años, del extenso tráfico sexual por el que fue acusado y encarcelado Epstein, antes de suicidarse en una prisión de Manhattan en 2019.

Andrés, considerado el hijo favorito de Isabel II y obligado a retirarse de la vida pública por este escándalo, rechaza las acusaciones. Puso en duda la autenticidad de una foto en la que aparece con Virginia Giuffre y, al fondo, Ghislaine Maxwell, una estrecha colaboradora de Epstein, que sigue encarcelada y cuyo juicio debe comenzar el 29 de noviembre en Nueva York.

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