Hace 170 años nació la reina Olga de Grecia y antepasada del rey de España y del príncipe de Gales

Hace 170 años nació la reina Olga de Grecia y antepasada del rey de España y del príncipe de Gales

La reina Olga de Grecia, tatarabuela del rey Felipe VI de España y del príncipe Carlos de Inglaterra, nació el 3 de septiembre de 1851, hace 170 años. Nacida como la gran duquesa Olga Constantinovna de Rusia, era hija del gran duque Constantino Nicolaievitch y nieta del zar ruso Nicolás I. El 15 de octubre de 1867, la joven gran duquesa se casó con el rey Jorge I de Grecia, hijo del rey de Dinamarca, que en 1863 se convirtió en el rey de los helenos cuando la Asamblea Nacional griega lo eligió para reemplazar al igualmente impopular rey Otto, nacido en el extranjero, que había sido depuesto.

Olga Constantinovna tenía solo 16 años cuando se casó y las crónicas de su época la recuerdan tímida y temerosa, abrazada a una muñeca, cuando desembarcó en el puerto de Atenas. Tuvo cinco hijos y tres hijas, una de las cuales murió en la infancia. Los otros hijos supervivientes fueron el futuro rey Constantino I, el príncipe Nicolás y el príncipe Andrés. Toda la descendencia de George y Olga se casó con nobles o miembros de la realeza europea. Andrés se casó la princesa Alicia de Battenberg, bisnieta de la reina Victoria de Gran Bretaña, y fue padre de Felipe, duque de Edimburgo.

En ese momento, era muy común casarse con otros miembros de la familia real. Y (el rey de Dinamarca) Christian IX era muy bueno en eso”, dijo el experto de la realeza Lars Hovbakke Soerensen. “Fue fundamental para que sus hijos se casaran con otras casas reales en Europa. Lo que era importante entonces era que las casas reales necesitaban sangre azul en las venas”.

A través de su gran familia, Olga se convirtió en una antepasada para muchos personajes de la realeza actual, entre ellos el príncipe de Gales (nieto de Andrés de Grecia), el duque de Kent (nieto de Nicolás) y el rey Felipe VI de España (bisnieto de Constantino). Uno de sus nietos Dimitri Pavlovich (hijo de la princesa María) se hizo célebre por haber participado en el asesinato de Rasputin. Su bisnieta Sofía de Grecia es la esposa de Juan Carlos de Borbón, quien fue rey de España entre 1975 y 2014, mientras otro de sus bisnietos, a quien conoció, fue el último rey de Rumania.

Olga quedó viuda de forma trágica en marzo de 1913, cuando su esposo, quien celebraba ese año 50 años de reinado, fue asesinado en Salónica. La reina viuda, que contempló desde Grecia la caída de la monarquía rusa y ejecución de varios miembros de su familia durante la Revolución, sobrevivió para ver a su nieto, el rey Alejandro I, morir a causa de la mordedura de un mono en 1920, y ver a su hijo mayor, el rey Constantino, abdicar en 1922, a lo que siguió el establecimiento de la República Griega dos años más tarde.

En los años 20, la reina Olga vivió en la más estricta intimidad en Roma, en una casa que estaba llena de “las pasadas glorias de su vida que se mantuvieron vivas” por las pinturas y muebles de su palacio en Atenas, según dijo un familiar. Pasó sus últimos días leyendo y “ocasionalmente recibiendo a viejos amigos a quienes lamentaba amargamente la dispersión de su familia por toda Europa a través de la agitación que azotó a Grecia después de la Guerra Mundial”. Finalmente murió en 1926, rodeada de su familia y sus recuerdos. El gobierno griego permitió que sus restos fueran sepultados junto a los de su esposo y su nieto Alejandro en los terrenos de la finca real de Tatoi, que había sido su residencia de verano.

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