Efemérides

Hace 55 años murió la última reina de Portugal: quién fue Augusta Victoria de Hohenzollern

Ella y el rey Manuel II pasaron una vida tranquila en Inglaterra, dedicados a la vida social y cultural. Viuda por segunda vez de un conde alemán, murió el 29 de agosto de 1966.

Augusta Victoria de Hohenzollern, princesa alemana destinada a ser la última reina consorte de Portugal, murió el 29 de agosto de 1966, hace 55 años. Hija del príncipe Guillermo de Hohenzollern y de la princesa María Teresa de Borbón-Dos Sicilias, perteneciente a la rama de la familia real española que reinó en Nápoles, nació en Potsdam en 1890 y creció en Sigmaringen, el hogar ancestral de la dinastía Hohenzollern. Emparentaba con varios príncipes europeos, entre ellos el kronprinz austrohúngaro Rodolfo de Habsburgo además de los reyes de Rumania y Bélgica.

En 1912, Augusta Victoria conoció al joven rey Manuel II de Portugal, cuya historia era trágica: en 1908, su padre el rey Carlos I, y su hermano mayor, el príncipe Luis Felipe, fueron asesinados en las calles de Lisboa. Manuel II fue obligado a ascender al trono y derrocado dos años después por una revolución que abolió la Monarquía portuguesa, de 1.200 años de historia. Manuel II y Augusta Victoria eran primos, ya que descendían de la reina doña María II de Portugal y su esposo, el rey consorte Fernando de Sajonia-Coburgo-Gotha.

El exiliado rey pidió matrimonio a Augusta Victoria para convertirla en la última reina de Portugal La boda se celebró el 4 de septiembre de 1913, en el castillo ancestral de los Hohenzollern, en Sigmaringen, en presencia de numerosos primos reales, incluidos los príncipes de Gales (futuros reyes Jorge V y María de Inglaterra). Tras la luna de miel, se instalaron a vivir definitivamente en el Reino Unido. Allí, desde 1910 el rey vivía en Fulwell Park, una exquisita mansión histórica del siglo XVII en parte de estilo georgiano. Estaba ubicada a 18 kms. de Londres.

La vida de los reyes en Inglaterra fue pacífica. Los residentes habían dado a la pareja real una cordial bienvenida después de su luna de miel y se acostumbraron a tratarlos como vecinos. La mansión tenía un campo de golf privado de nueve hoyos, además de praderas sombreados, extensos jardines de flores y viñedos, varias canchas de tenis y hermosas vistas del río Crane, en el que los reyes podían pescar y navegar. Manuel II se refugió en sus libros, y en su biblioteca, y apenas era visto públicamente con la reina cuando asistían a la ópera o a partidos de tenis en Wimbledon.

Los últimos reyes de Portugal no tuvieron hijos y la herencia dinástica pasó a manos de una rama rival de la dinastía Braganza, que se perpetúa hasta nuestros días. En julio de 1932, don Manuel murió repentinamente, por un edema de garganta, un día después de asistir a Wimbledon. La reina Augusta Victoria, viuda a los 42 años, vendió la mansión de £ 26.447, envió la biblioteca del rey a Portugal y se estableció en Friburgo (Suiza) para no volver al Reino Unido. En 1939 se volvió a casar con el conde Robert Douglas, con el que vivió en Alemania hasta volver a enviudar en 1955. Once años después la reina murió a los 76 años, el 29 de agosto de 1966, en su casa de Münchhof (Baden) y fue sepultada en el castillo de Langenstein. Actualmente, en Twickenham la reina es recordada con una calle, la Augusta Road.

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