¿Por qué fue asesinado el zar Pablo I de Rusia?


Pablo I tuvo muchos problemas y dificultades al crecer, empezando por que su padre Pedro III de Rusia (1728-1762) fue depuesto y asesinado como resultado de una conspiración inspirada por su madre Catalina II. Pablo sólo tenía 8 años en ese momento, pero más tarde se enteró del horrible suceso.

El Gran Duque Pablo era el heredero legítimo del trono, pero Catalina II hizo planes para convertir a su hijo Alejandro en el próximo emperador, y Pablo lo sabía. De joven, los favoritos de su madre y los estadistas se burlaban de él. Eso hizo que Pablo se sintiera increíblemente inseguro y desconfiado.

Cuando subió al trono tras la muerte de su madre en 1796, a los 42 años, ansiaba cambiar casi todo en la Corte Imperial y en el país en general. Desgraciadamente, sus precipitadas acciones le llevaron al desastre: fue asesinado en 1801 por una banda de conspiradores de alto rango. ¿Cuáles fueron las principales razones?

1. Su comportamiento caótico hizo que toda la Corte Imperial se sintiera insegura

Inmediatamente después de ascender al trono, Pablo I comenzó a promulgar nuevas leyes y reglamentos, poniendo en práctica el plan que había urdido cuidadosamente durante sus años como Gran Duque. Introdujo cientos de cambios en todos los aspectos de la vida rusa, desde las rutinas diarias en la corte imperial hasta los uniformes del ejército. Pablo era muy quisquilloso y se dedicaba a buscar todo tipo de fallos y errores: inseguro desde joven, siempre sospechaba de conspiraciones y traiciones contra él.

La más mínima infracción de las normas militares en una concentración o un desfile podía acabar con el exilio. Los entrenamientos y las concentraciones tenían lugar casi a diario en San Petersburgo en aquellos días, y el Emperador estaba presente en muchos de ellos. En numerosas ocasiones trató de golpear con su bastón a los oficiales descuidados o negligentes, les gritó y les ordenó que abandonaran el ejército. Sin embargo, a menudo Pablo cambiaba de opinión, se retractaba de sus propias órdenes o incluso recompensaba a los mismos oficiales que despreciaba, por pura vergüenza respecto a sus ataques de ira.

Ese comportamiento hizo que todos los que le rodeaban se pusieran rápidamente en alerta y se asustaran. Con Pablo, parecía que podía estallar una tormenta en cualquier momento, el ambiente estaba cargado de inquietud.

2. Perdió la confianza de la Guardia Imperial

La Guardia Imperial, formada por varios regimientos (Preobrazhenski, Semenovski, Izmailovski, etc.) era al mismo tiempo la élite del ejército imperial ruso y la guardia personal del Emperador, que garantizaba su seguridad en sus residencias. Tan pronto como Pablo I se convirtió en emperador, hizo algo que puso a la Guardia Imperial en su contra.

Antes de convertirse en Emperador, Pablo I pasó más de 20 años viviendo en su residencia de Gátchina (un suburbio de San Petersburgo), que le fue concedida como Gran Duque. Allí se ejercitó en la formación militar con los regimientos alojados en Gátchina. Para estos regimientos, Pablo elegía él mismo a los soldados. En su mayoría procedían de las familias nobles más pobres, ya que los nobles con más posibles servían en la Guardia Imperial. Sin embargo, a finales del reinado de Catalina II, la disciplina en la Guardia Imperial se volvió terriblemente pobre: la falta de formación militar, la bebida y la alta vida eran los vicios de los guardias. Por el contrario, los soldados de Gátchina estaban magníficamente entrenados en las formaciones militares y en el manejo de las armas, y tenían una disciplina de hierro, porque fueron entrenados por Pablo I personalmente, y él era aficionado a la formación militar.

El palacio de Gatchina

En cuanto Pablo se convirtió en emperador, hizo que todos sus soldados y oficiales de Gátchina fueran miembros de la Guardia Imperial, lo que ofendió mucho al resto de la Guardia: ¡sus parientes de alto rango a menudo les daban serios sobornos para que entraran en la Guardia! Ahora, tenían que servir junto a unos pobres tipos de diferentes regiones de Rusia, que, para colmo de males, ¡a menudo estaban mejor entrenados!

Durante todo el lustro del reinado de Pablo, la ansiedad se apoderó de los guardias imperiales. Finalmente, cuando el 1 de marzo de 1801 Pablo fue asesinado, la Guardia Imperial no impidió que los conspiradores entraran en el castillo Mijailovski, la nueva residencia de Pablo, porque la mayoría de los antiguos guardias estaban naturalmente en contra del emperador.

3. Entró en conflicto con la nobleza rusa

Durante los últimos años del reinado de Catalina, los estadistas de alto rango se presentaban en sus lugares de trabajo por la tarde, los oficiales militares destinados en San Petersburgo rara vez se presentaban a las reuniones, prefiriendo pasar las noches y los días en los salones aristocráticos. A los pocos días de que Pablo I se convirtiera en emperador, la vida en San Petersburgo cambió drásticamente. Todos los estadistas debían acudir a su puesto de trabajo a partir de las siete de la mañana (el propio Pablo I se levantaba a las cinco). Todos los oficiales debían llevar únicamente su uniforme, en todo momento.

Además, todos los oficiales asignados a cualquier regimiento militar debían presentarse a las concentraciones y entrenamientos, y si no lo hacían, eran expulsados del ejército. Esto supuso un gran cambio, ya que bajo Catalina, la mayoría de los hijos de las familias aristocráticas se limitaban a ser asignados a los regimientos, pero nunca se presentaban, y no sufrían ninguna sanción por ausentarse del servicio. Bajo Pablo, los arrestos, las destituciones y los exilios se aplicaron ampliamente como sanciones, para mantener al ejército en forma. Sin embargo, la nobleza rusa lo consideraba un insulto, un ataque a sus derechos.

Pablo, al igual que su bisabuelo Pedro el Grande, quería poner a la nobleza rusa al servicio del Estado. Pero lo hizo demasiado rápido y drásticamente: al igual que Pedro, Pablo trató de regular cada aspecto de la vida de los nobles y sus familias, especialmente en San Petersburgo, donde vivía y trabajaba la élite del Estado. Pero Pablo I no era Pedro el Grande, y a finales del siglo XVIII la nobleza era mucho más poderosa que en tiempos de Pedro. Así que Pablo no hizo más que enfurecer a toda la clase noble, que se había acostumbrado a un estilo de vida fastuoso y perezoso, y que ahora expresaba su desprecio… de forma clandestina, porque la confrontación abierta con el Emperador llevaba seguramente a la destitución y el exilio.

4. Se alió con Napoleón contra Gran Bretaña

Jean-Baptiste Édouard Detaille

Desde el inicio de su reinado, Pablo vio la dirección principal de su política exterior en la lucha contra la Francia revolucionaria. El Imperio Ruso se unió a la Primera y Segunda Coalición contra Napoleón, junto con Prusia, Austria y otras potencias europeas, incluida Gran Bretaña.

Durante estas guerras, Rusia obtuvo el protectorado de la isla de Malta: en 1798, Pablo I se convirtió en el Gran Maestre de la Orden de Malta y consideró la isla como una futura base para la flota rusa en el Mediterráneo. Cuando en 1800 Gran Bretaña tomó el control de la isla, esto fue visto por Pablo como un insulto personal. Ordenó la captura de todos los barcos ingleses en los puertos rusos (había hasta 300), se suspendieron los pagos a todos los comerciantes ingleses y se introdujo una prohibición de las mercancías inglesas en el Imperio Ruso. Se suspendieron las relaciones diplomáticas entre ambos países.

El castillo Mijailovski, la fortaleza de Pablo en San Petersburgo donde fue asesinado

Pablo I comenzó a mantener correspondencia con Napoleón y a planificar una campaña conjunta contra los territorios británicos en la India. “¡Junto con vuestro soberano, cambiaremos la faz del mundo!” le dijo Napoleón al enviado ruso en París. El plan preveía la entrada de más de 70.000 soldados franceses y rusos en la India, y el primer destacamento de más de 22.000 soldados cosacos ya estaba de camino a la India cuando Pablo I fue asesinado.

Entre los conspiradores del asesinato de Pablo I se encontraba lord Charles Whitworth, enviado británico a Rusia. Le ayudó su amante Olga Zherébtsova, hermana de Platon Zubov, el último favorito de Catalina II y enemigo personal de Pablo. Muchos historiadores siguen creyendo que el asesinato de Pablo fue financiado por la inteligencia británica.

Georguei Manaiev / RBTH