“El infierno en la Tierra”: la prisión donde pasan sus últimos días los enemigos del rey de Tailandia


Dentro del palacio real de Dhaveevatthana en Bangkok el rey Maha Vajiralongkorn de Tailandia posee una prisión exclusiva para encerrar a quienes traicionan su la confianza. Comenzó a construirse en 2012, en un terreno de 60 metros cuadrados, y fue legalizada oficialmente para que el monarca -coronado en 2016- encierre legalmente a cualquier persona que considere un peligro para la monarquía.

Algunos de sus confidentes más cercanos fueron encarcelados allí, como el mayor de policía Prakrom Warunprapha y el mayor general Phisitsak Seniwongse na Ayutthaya, declarados culpables de malversar los fondos de un proyecto real benéfico. Todos murieron en la prisión de Dhaveevatthana en circunstancias misteriosas. El último recluso célebre fue el general de policía Jumpol Manmai, ex subjefe de la policía nacional al que el palacio calificó como “extremadamente malvado” sin dar mayores explicaciones.

El Palacio Dhaveevatthana fue una vez la residencia de Vajiralongkorn cuando vivía con su ex consorte, la princesa Srirasmi, y el único hijo de ambos, el príncipe Dipangkorn Rasmijoti. Después de su divorcio en diciembre de 2014, Vajiralongkorn rara vez ha regresado al Palacio Dhaveevatthana, mientras Srirasmi, despojada de todos los títulos reales, vive desde entonces bajo arresto domiciliario en una mansión en Ratchaburi. Le afeitaron la cabeza y la obligan a vestirse de blanco como una monja. Sus padres, acusados de aprovechar su cercanía con Vajiralongkorn para beneficio personal, fueron encarcelados pero recientemente liberados.

Además de servir como residencia de Vajiralongkorn, el Palacio Dhaveevatthana también alberga una escuela militar para jóvenes cadetes registrados bajo el Ejército Rachawallop, un cuerpo de élite a las órdenes de Vajiralongkorn desde 1978. Supuestamente creada para garantizar la seguridad del actual rey y realizar obras de caridad, la fuerza Rachawallop es vista como la guardia pretoriana del monarca y cuenta ahora con alrededor de 5.500 miembros.

Oficialmente, el Palacio Dhaveevatthana es conocido como una villa donde Vajiralongkorn puede relajarse, experimentar con diferentes tipos de plantas y patrocinar proyectos de desarrollo agrícolaDetrás de la descripción oficial del Palacio Dhaveevatthana, sin embargo, se esconden innumerables «historias de terror», escribió el exiliado Pavin Chachavalpongpun, profesor asociado en el Centro de Estudios del Sudeste Asiático de la Universidad de Kioto, y reconocido como un acérrimo crítico de Vajiralongkorn.

Pavin Chachavalpongpun asegura que la prisión de Dhaveevatthana puede ser una cámara de tortura para quienes son confinados allí. “La falta de información sobre la prisión podría ser un factor para permitir que se condonara la tortura y humillación de los presos. Los sucesivos gobiernos no se han atrevido a interferir en lo que se percibe como los asuntos privados de Vajiralongkorn”, acusa.

Pavin asegura que las ONG de derechos humanos y los medios de comunicación del país hacen “silencio” sobre lo que ocurre en la prisión y que los familiares de los reclusos fallecidos “parecen estar satisfechos con las causas de muerte” oficiales. “Poco después de que los presos son declarados muertos, normalmente son incinerados rápidamente”, afirma.

“Es surrealista darse cuenta de que un monarca moderno puede comportarse como si estuviera en la era medieval. La existencia de la prisión de Dhaveevatthana se ha convertido efectivamente en un símbolo del cruel reinado de Vajiralongkorn”, dice Pavin.

Monarquias.com / The Japan Times