Mónaco

Por qué la princesa Charlene está en Sudáfrica y no regresa a Mónaco

Atrapada en su país de origen después de que una cirugía hizo imposible volar, ha estado ayudando con la conservación de rinocerontes.

La princesa Charlene de Mónaco, consorte del príncipe soberano Alberto II, ha estado fuera del Principado y lejos de sus dos hijos durante más de tres meses. Mientras la especulación gira en torno al matrimonio real de Mónaco, después de la aparición de un posible hijo secreto del soberano, la ex nadadora olímpica permanece en Sudáfrica. Pero, ¿qué está pasando exactamente?

A mediados de junio, la princesa emitió un comunicado desde Sudáfrica, su país natal, diciendo que no estaría con su esposo en su décimo aniversario de bodas. En su mensaje, Charlene agradeció a Alberto II por ser “el apoyo más increíble” para ella y anunció que se estaba sometiendo a “múltiples y complicados procedimientos después de contraer una infección grave de oído, nariz y garganta en mayo”.

A pesar de la separación, la princesa dijo que tenía conversaciones diarias con su esposo e hijos para “mantener su ánimo”. Después, en una entrevista con la revista sudafricana You, la princesa consorte dijo que su estadía en su país de origen ha sido la más larga desde 2007, antes de mudarse a Mónaco. En julio de 2011, se casó con Alberto en el palacio principesco.

Su estado de salud, revelado

En la entrevista, la princesa Charlene explicó que la infección fue el resultado de un levantamiento de senos nasales y un injerto óseo que había hecho antes de llegar a Sudáfrica en mayo. El viaje estaba planeado, pero cuando le empezaron a doler los oídos, acudió a un especialista en la provincia de KwaZulu-Natal para comenzar el tratamiento.

La princesa dijo que se sometió a varios procedimientos, que le impidieron regresar a casa, explicando que debido a sus problemas en los oídos no puede volar más de 6.000 metros debido a la presión.

Mientras tanto, Charlene se mantiene ocupada. En la página web de su fundación, dijo que se ha estado hospedando en el Thanda Safari en KwaZulu-Natal, involucrándose en proyectos de conservación que involucran rinocerontes. Esto incluye ejercicios de monitoreo, rastreo, lanzamiento de rinocerontes blancos y descornado.

Me llenó de inmensa alegría volver a conectar con el pueblo y el espíritu africanos”, dijo. “Me fascinó aprender más sobre la historia y la cultura de la zona. ¡Qué apropiado redescubrir mi amor por África en un lugar acertadamente llamado Thanda, que significa ‘amor‘ en el idioma zulú!”

Como los rinocerontes no pueden hablar por sí mismos, la princesa instó a sus seguidores a respaldar a la Fundación Thanda, que acepta donaciones y ofrece oportunidades de trabajo voluntario. Publicó varias imágenes de sus salidas en su cuenta de Instagram, destacando su compromiso de ayudar a la conversación con los rinocerontes.

Aunque la princesa no pudo salir de Sudáfrica hasta el momento, su esposo y sus hijos –el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella-viajaron a visitarla una vez, con otro viaje preparado. Ella publicó fotos de su familia reunida en KwaZulu-Natal celebrando el quinto cumpleaños de su sobrina. En otra imagen, se ve a Alberto II jugando con los gemelos, de 6 años.

Lo último sobre el escándalo del hijo amoroso de Alberto II

En diciembre de 2020, la prensa británica informó que el príncipe pronto se enfrentaría a acciones tras alegarse que engendró un hijo amoroso con una mujer brasileña en 2005, cuando ya había entablado relación con Charlene Wittstock. La mujer le pidió a Alberto que se sometiera a una prueba de ADN para demostrar que era el padre de el niño.

Ante los informes de divorcio, Charlene dijo a la revista frances Point de Vue en enero de este ño que se quedaría con su esposo sin importar nada: “Cuando mi esposo tiene problemas, me lo cuenta. A menudo le digo: ‘Pase lo que pase, estoy mil por ciento detrás de ti. Te apoyaré en todo lo que hagas, en las buenas o en las malas’”.

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