Belgica

Minuto de silencio de los reyes de Bélgica en honor a víctimas de las trágicas inundaciones

"Muchos lo han perdido todo. El trabajo de toda una vida, aniquilado en unas pocas horas", dijo el monarca antes de visitar las zonas afectadas.

El rey Felipe de Bélgica y la reina Mathilde participaron del minuto de silencio nacional para honrar a las víctimas de las fatales inundaciones que sufrieron varias regiones de Europa. Este 20 de julio, víspera de la Fiesta Nacional de Bélgica, las banderas ondearon a media asta en todo el el país tras ser decretado un día de duelo nacional.

Los monarcas se reunieron con el primer ministro Alexander De Croo y altos miembros del Gobierno en Verviers, uno de los municipios más afectado por las inundaciones de la semana pasada, para participar de una ceremonia conmemorativa organizada por el cuerpo de bomberos local.

Al mediodía de este martes, tocaron sirenas en todo el país y los belgas guardaron un minuto de silencio. Todo el transporte público urbano también se detuvo por un minuto. Los reyes de los belgas además conversaron con delegaciones de los cuerpos de bomberos, paramédicos, Defensa Civil, policía y víctimas, informó el periódico Het Nieuwsblad. La reina Matilde escuchó, entre otras cosas, a una niña de Ensival, cuya casa y escuela fueron destruidas.

De acuerdo un informe preliminar cerrado el lunes en la noche, las inundaciones de la semana pasada en Bélgica provocaron la muerte de 31 personas y dejaron 70 desaparecidos, además del derrumbe de viviendas e infraestructura. El número de personas desaparecidas era aún más elevado pero se redujo en las últimas 48 horas a medida que las regiones de Bélgica recuperaban su servicio de telefonía celular.

“El trabajo de toda una vida, aniquilado en unas pocas horas”

En su tradicional discurso de la víspera del Día Nacional, el rey dijo que las inundaciones fueron “un desastre natural sin precedentes” con un “alto costo humano”. “Nuestros pensamientos van a las familias y seres queridos de las víctimas y a todos los necesitados”, señaló el monarca, de 61 años.

Las inundaciones han causado estragos en nuestras ciudades y pueblos. Muchos lo han perdido todo. El trabajo de toda una vida, aniquilado en unas pocas horas. La Reina y yo nunca olvidaremos nuestras reuniones con los residentes de Pepinster, Chaudfontaine, Rochefort y otras comunidades muy afectadas”, reconoció el rey.

El rey Felipe agradeció a los belgas la “inmensa solidaridad” demostrada en la catástrofe. “Se ofrece ayuda de forma espontánea desde todos los rincones del país e innumerables voluntarios se han puesto a trabajar con gran dedicación”, dijo. Además, agradeció a todos los que “han trabajado sin descanso con el apoyo de los servicios de emergencia, los bomberos y el ejército”.

El valle del río Vesdre -un afluente del río Mosa que transbordó a causa de los aguaceros y el desborde de una represa- concentra al menos la mitad de las víctimas en Bélgica, según funcionarios locales. Chaudfontaine, Trooz, Dison, Pepinster, Angleur o Chênée, en las proximidades de Lieja, se encuentran entre las localidades devastadas, donde el agua en algunos lugares subió más de un metro sobre su nivel normal.

Monarquias.com