Inglaterra

Los duques de Sussex quieren bautizar a su hija Lilibet en el Castillo de Windsor

El príncipe Harry habría manifestado sus esperanzas de un bautismo real en en presencia de la reina Isabel II.

El príncipe Harry y Meghan Markle (duques de Sussex) desean que su hija, Lilibet Mountbatten-Windsor, sea bautizada en el Reino Unido y en presencia de su bisabuela, la reina Isabel II, según informes publicados este fin de semana en la prensa británica.

Fuentes cercanas al príncipe Harry dijeron que su última al Reino Unido, cuando inauguró de la estatua de la princesa Diana, manifestó sus esperanzas de un bautismo real en el Castillo de Windsor, en Berkshire, donde la reina vive desde el inicio de la pandemia.

Harry les dijo a varias personas que quieren que Lili sea bautizada en Windsor, al igual que su hermano[Archie, nacido en 2019]. Están felices de esperar hasta que las circunstancias lo permitan”, dijo una fuente al diario Daily Mail.

Si el bautizo se lleva a cabo en el Reino Unido, sería el primer viaje de Meghan Markle a Gran Bretaña desde se mudaron a los Estados Unidos el año pasado, al renunciar a sus responsabilidades como miembros trabajadores de la familia real.

Meghan, una ex actriz estadounidense que se casó con el príncipe Harry en 2018, dio a luz a Lillibet Diana el 4 de junio en el Hospital Cottage de Santa Bárbara en California y se cree que la reina conoció a su bisnieta a través de una videollamada. La decisión de Harry de nombrar a su hija con el apodo de Isabel II fue interpretada como un intento de construir puentes con la familia real.

Cómo fue el bautizo de Archie Mountbatten-Windsor

El primer hijo de los duques de Sussex fue bautizado en la capilla privada del Castillo de Windsor en un acto al que solo asistieron familiares y amigos muy cercanos, lejos del foco de los medios de comunicación. En contraste con los bautizos de los tres hijos de Guillermo y Catalina, el de Archie, el séptimo en la línea de sucesión al trono, estuvo marcado por el ya habitual secretismo de Meghan, muy celosa de su intimidad.

Archie vistió una réplica, elaborada en 2008, del mantón bautismal color crema que lució por primera vez la primogénita de la reina Victoria en 1841 y que, desde entonces, fue utilizado para todos los bautizos reales, incluido el de Isabel II, en 1926. Recibió el bautismo por el arzobispo de Canterbury con agua del río Jordán sobre la pila “Lily Font”, una obra de orfebrería elaborada por los joyeros EJ. y W. Barnard en 1840, también a petición de la reina Victoria, que representa “la pureza y la nueva vida” y que la familia real utiliza en estas ceremonias.

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