Mónaco

Camille Gottlieb: por qué la hija de Estefanía de Mónaco quedó fuera de la sucesión al trono

La nieta de Grace Kelly que más se parece a su icónica abuela no tiene derechos sucesorios, pese a ser sobrina del príncipe Alberto II. ¿Por qué?

A sus 22 años, Camille Gottlieb es la más parecida a Grace Kelly de todos los nietos de esta legendaria actriz de Hollywood convertida en princesa de Mónaco. Sin embargo, pese a ser nieta de Rainiero III, la joven quedó fuera de la línea de sucesión del trono principesco debido a una disputa sobre el secreto de paternidad.

El embarazo de Estefanía, por entonces la “princesa rebelde” de Mónaco, sorprendió mucho. Cuando Camille nació en 1998, el nombre de su padre no se incluyó en su certificado de nacimiento, lo que generó especulaciones sobre quién era realmente, dudas que no se disciparon sino hasta que, en 2017, la joven compartió una foto suya siendo bebé en brazos de Jean-Raymond Gottlieb, un guardaespaldas del palacio.

Estefanía de Mónaco, actualmente decimocuarta en la línea de sucesión al trono, escandalizó en los años 90 cuando comenzó una relación secreta con otro guardaespaldas, Daniel Ducruet. La princesa dio a luz a sus dos hijos, Louis (1992) y Pauline (1994) que no tuvieron derecho sucesorio a la corona sino hasta que sus padres finalmente se casaron en 1995.

Estefanía y Daniel se divorciaron un año después, en un proceso que colmó las portadas de las revistas europeas, y la princesa tuvo a Camille en 1998. El palacio no informó quién era el padre de la niña, lo que generó especulaciones de que el nacimiento se debió a una aventura secreta con otro guardaespaldas del palacio.

No era la primera vez que había un hijo ilegítimo en la familia real monegasca; ha habido al menos uno en cada generación durante el último siglo y muchos obtuvieron derechos de sucesión más tarde en la vida mediante adopción o legitimación. El caso más famoso fue el de la princesa Carlota, hija bastarda de Luis II (1922-1949), que fue adoptada e incluida en la sucesión por miedo a que la dinastía Grimaldi se extinguiera. Fue la madre de Rainiero III y bisabuela de Camille.

“No cambiaría a mi familia por otra, por nada en el mundo”

Deseoso de reordenar las cosas, el príncipe Rainiero III introdujo nuevas leyes que imposibilitaron la obtención de derechos de esta manera. El cambio constitucional de 2002, promulgado tres años antes de la muerte del príncipe, restringe la sucesión a una simple cuestión directa y legítima. Y como los padres de Camille no estuvieron casados, ella no tiene derecho sucesorio.

A pesar de no estar en la línea del trono, Camille siempre ha hablado afectuosamente de sus padres: “Mi padre es mi pulmón derecho, mi madre es mi pulmón izquierdo. Sin ellos, no podría vivir”, dijo en una ocasión. “No estuvieron mucho tiempo juntos, pero siempre me decían: ‘Te hemos deseado y nuestra felicidad es que estés aquí’.

“Soy muy afortunada. No cambiaría a mi familia por otra, por nada en el mundo”, reflexionó Camille en cierta ocasión, en la que también habló de sus medio hermanos Louis y Pauline Ducret. “Entre nosotros, nos llamamos los ‘Tres mosqueteros’. Con Pauline, no necesitamos llamarnos por teléfono o enviar mensajes para saber que todo está bien. Louis es muy protector con nosotras tres, es el más serio, el más sabio. Mi hermana es más rockera, quizás más rebelde”.

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