Historias

Hace 128 años: la boda de los abuelos de Isabel II, con la bendición de la reina Victoria

El casamiento tuvo lugar el 6 de julio de 1893 en la capilla real del Palacio de St. James, pero no se trataba de una unión por amor. Esta es su historia.

El 6 de julio de 1893, hace 128 años, se casaron en Londres los abuelos de la reina Isabel II: el príncipe Jorge, duque de York, y la princesa María de Teck, quienes años más tarde se convertirían en el rey Jorge V y la reina María, los fundadores de la Casa de Windsor.

La boda tuvo lugar en la capilla real del Palacio de St. James, pero no se trataba de una unión por amor. La realidad es que la princesa María de Teck estaba destinada a casarse con el hermano mayor de Jorge, el príncipe Alberto Víctor (apodado “Eddy”), duque de Clarence.

Destinado a ser rey, a Eddy no le interesaba nada más que el cognac, los cigarros caros, y las mujeres de bajas categorías sociales. Cuando se lo enviaba al extranjero para conocer el Imperio, con la idea de que asumiera su responsabilidad, regresaba a Londres enfermo porque había dado rienda suelta a sus instintos en cada puerto.

Los burdeles para homosexuales de Londres se acostumbraron a verlo como cliente, borracho y protagonista de peleas. Las prostitutas del West End se peleaban por complacer al príncipe, que salía de incógnito pero no podía disimular su dinero. “Prefería francamente el placer a cualquier forma de trabajo”, escribió su biógrafo. La reina Victoria, sin embargo, creía que su nieto era “un joven bueno y sencillo” e hizo oídos sordos a los rumores sobre su vida disipada.

Decidida a encausar y dar sentido a la vida de Eddy, la reina escogió a su sobrina María como su prometida. A Victoria le encantaban la madurez e inteligencia de la princesa de Teck, estaba convencida de que sería una buena reina, pero en el invierno de 1892, poco después de que se organizara su compromiso, las defensas de Eddy colapsaron y murió en enero de 1893 a los 28 años.

La reina Victoria quedó desolada pero, casamentera irremediable, no estaba decidida a perder la oportunidad de integrar a María de Teck a la corona. De esta forma, urdió la alianza de la joven con su otro nieto, Jorge, duque de York, el hermano menor de Eddy. Nieto obediente, consciente de sus responsabilidades, el duque aceptó la imposición de la matriarca real y se comprometió con María.

Jorge y María formarían uno de los matrimonios más sólidos de la corona británica. Declarados príncipes de Gales en 1901 y coronados reyes en 1910, desterraron las costumbres disipadas de la ‘era eduardiana’ y restituyeron a la corte la vida familiar y austera. No tuvieron mucho éxito en la crianza de sus hijos, pero como reyes invistieron a la monarquía un prestigio como el que nunca había tenido.

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