Europa

Rebecca Bettarini develó detalles de su próxima y esplendorosa boda con Jorge de Rusia

En una entrevista, la futura princesa Romanov develó detalles de su boda imperial, la primera celebrada en Rusia desde 1907.

Cinco meses después de que la gran duquesa María de Rusia anunciara el compromiso de su único hijo, Jorge Romanov, con la italiana Rebecca Bettarini, la pareja ya tiene organizados todos los festejos nupciales, que prometen ser suntuosos, en San Petersburgo. Se tratará de la primera boda de la dinastía Romanov celebrada en Rusia desde que la gran duquesa María Pavlona se casó, en 1907, con el príncipe Guillermo, hijo de los reyes de Suecia.

En una entrevista con un medio español, la próxima princesa Romanov develó detalles de su boda:

Escenario de la boda: “Se puede imaginar que una boda así sin las autoridades detrás no hubiera sido posible, ya que es todo diferente. En otros países europeos puedes hacer una boda en un palacio, simplemente. En Rusia se requieren ciertos permisos para la iglesia o los palacios, así que gracias a ellos nosotros podemos celebrarla así. Luego hay que tener en cuenta las restricciones del covid. Las fronteras están bloqueadas y sin tener un contacto directo con las instituciones nacionales y federales no podría ser posible ni que los invitados pudieran viajar en este momento. Se han encargado de absolutamente todo. Hasta los palacios donde se van a celebrar los distintos actos han sido sugerencia suya. E incluso nos propusieron la mayor catedral de San Petersburgo, que es donde se celebrará la boda”.

El programa nupcial: “El primer día van a llegar muchas personas de instituciones de fuera del país, procedentes de Asia, de Oriente Medio, de Europa, naturalmente, y de América. Por eso hemos pensado ofrecerles un cóctel de bienvenida para que en cuanto lleguen puedan disfrutar de la belleza de algunos de los palacios. El segundo día será la ceremonia religiosa, que tendrá lugar en la catedral de San Isaac, un templo imperial. Insistieron mucho en que nos casáramos allí por su relevancia histórica y su simbología. Es, además, un templo con una inmensa capacidad, para más de 10.000 personas. Ya hemos visto toda la planificación de dónde se van a ubicar los invitados. Por la noche habrá una cela de gala. En cuanto al tercer día, habrá un brunch para todos los invitados que deseen asistir. Va a ser algo más distentido y relajado, sin etiqueta ni dress code, en el que la gente va a poder verse y hablar, algo más informal”.

La tiara nupcial: “Las joyas de la familia imperial están en el museo del Kremlin desde hace muchísimo tiempo. No pertenecen a la famlia sino al Estado. Honestamente, son joyas muy complicadas, muy antiguas y con un valor enorme. Está bien que estén ahí y sería muy complejo a nivel burocrático moverlas. La firma Chaumet me ha proporcionado una tiara hecha recientemente, que será perfecta. Tiene una relación con Rusia, por su inspiración, pero será más fácil de llevar por todo lo que le comentaba a propósito de las joyas de la familia. Chaumet es una firma de una enorme tradición familiar pues ya hacía joyas para la bisabuela de la gran duquesa (la gran duquesa María Pávlovna). Realizaron unas tiaras espectaculares, que destruyeron los bolcheviques a su llegada. Crearon una especialmente bella que se llama Waterfall, que ya no existe precisamente por eso, aunque existen fotografías de la misma”.

El banquete nupcial: “Eso de momento no se lo puedo desvelar porque por motivos de seguridad nos dijeron que no se puede comunicar. De todos los lugares, lo único que estoy autorizada a desvelar es la catedral. Se sabrá en el último minuto. (…) Hemos visto muchos caterings que son muy muy buenos y pensamos que lo ideal es que nuestros invitados conozcan los mejores platos de la gastronomía rusa. Así que será más bien un menú ruso, pero habrá toques franceses e italianos. De todas formas, hay que tener en cuenta las sanciones, por lo que muchos productos típicos de ciertas zonas no están disponibles en Rusia en la actualidad. O si los hay, están producidos ahí. Para nosotros es muy importante la variedad de los productos que se sirvan, pero también la calidad. Como le digo, tendremos vinos italianos, champán francés y platos rusos porque queremos homenajear a esa cocina que, además, es excelente.

Luna de miel: “Nos gustaría hacer un viaje a través de las regiones más lejanas de Rusia en tren, que es algo muy típico. Una especie de Transiberiano. Y aunque hay varias opciones nos gustaría recorrer una zona llegando a Mongolia, pero hay que ver porque ahora con la pandemia no es fácil viajar fuera del país y por determinadas zonas. Habrá que esperar un poco hasta septiembre y lo iremos pensando”.

Invitados de la realeza: “Pues puedo decir que la mayoría han confirmado, pero no le puedo desvelar los nombres por privacidad de las personas. Se trata de la primera boda Románov después de más de 100 años en Rusia y, por lo tanto, conlleva una fantasía muy grande. También después del covid y un año muy duro para todo el mundo en todas partes, a mucha gente le apetece viajar y venir, además, a conocer el país por primera vez. Estamos teniendo más confirmaciones de las que esperábamos (…) Esos serían solo los europeos, pero la lista es muy grande y va a haber más de 1.000 personas. Va a ser una boda complicada de gestionar, aunque, como le he comentado, nosotros nos ocupamos más bien de los amigos y las personas más cercanas, del resto se ocupa el Gobierno. Menos mal que el mes de octubre no hay mucha actividad, bodas u eventos, así que es más fácil poner a todo el mundo en uno o dos hoteles, lo que facilita la logística”.

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