Escuchas telefónicas demostrarían el intento golpista del príncipe Hamzah de de Jordania contra el rey

El marginado ex príncipe heredero, que había criticado abiertamente al gobierno actual por su corrupción, dijo estar bajo arresto domiciliario desde que fue acusado de atentar contra la estabilidad nacional. En una reunión familiar juró lealtad al rey.

Las escuchas telefónicas sugieren que los ayudantes del ex príncipe heredero jordano, Hamzah bin Hussein, habían solicitado promesas de lealtad en su nombre de los líderes tribales y ex oficiales militares semanas antes de que fuera detenido y puesto en arresto domiciliario al ser acusado de haber participado en un complot para desestabilizar a la monarquía.

“Nuestro muchacho ha tomado la decisión de moverse, ¿prometes lealtad?”, se escucha decir a una persona del entorno del príncipe Hamza en una de las llamadas supuestamente intervenidas y publicadas por el diario británico The Guardian.

Los supuestos intercambios tuvieron lugar durante tres semanas en marzo, cuando los funcionarios jordanos afirman que Hamzah, hijo del fallecido rey Hussein I y hermanastro de Abdullah II, intentó reunir apoyo para un complot subversivo para desafiar al rey.

Se dice que una reunión de figuras tribales en el norte de Jordania, intervenida por funcionarios de Inteligencia, reveló que los hombres estaban discutiendo cómo galvanizar el apoyo para Hamzah, de 41 años. Según los audios citados, las reuniones de civiles se limitarían a 15 personas, mientras que las reuniones de líderes militares retirados se limitaron a siete.

Según los informes, el término árabe mubayaa, que implica prestar juramento a un monarca, se escuchó en las grabaciones interceptadas, afirma The Guardian, lo que generó preocupaciones en los funcionarios de inteligencia que habían estado vigilando a Hamzah y sus ayudantes.

Cargos de sedición

Las grabaciones citadas se han convertido en evidencia crucial en el caso que el gobierno jordano ha construido contra dos hombres -Bassem Awadallah, un ex enviado a Arabia Saudita, y Sharif Hassan bin Zaid, un primo del rey- que serán juzgados por sedición en el futuro cercano.

Los dos hombres están acusados de actuar como representantes del príncipe Hamzah en un intento fallido de socavar a su medio hermano, el rey Abdullah II, como monarca. Durante años, Hamzah ha criticado la corrupción imperante en el gobierno y reclamó que le sea devuelto el título de heredero del trono, último deseo de su padre antes de fallecer.

El miércoles, The Guardian informó que funcionarios estadounidenses advirtieron a la Dirección General de Inteligencia (GID) en Ammán de la presunta conspiración sediciosa en una llamada realizada en marzo.

La advertencia de la embajada de Estados Unidos se produjo después de que Hassan Bin Zaid supuestamente se acercó a un diplomático estadounidense en busca de apoyo para favorecer el ascenso al trono del príncipe Hamzah, primer hijo que el rey Hussein tuvo con su cuarta esposa, la reina Noor.

Crónica de ruptura real anunciada

La escandalosa ruptura real se remonta a cuando el ex príncipe heredero Hamzah bin Hussein, el primero en la línea del trono, fue marginado por Abdallah II al retirarle el título en 2004. Cinco años después, Abdallah le confirió el título a su hijo mayor, Hussein.

A principios de abril, el ministro de Relaciones Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, dijo a los periodistas que los servicios militares y de inteligencia del país habían descubierto que Hamzah y sus asociados, incluido Hassan bin Zaid, miembro de la familia real y enviado a Arabia Saudita, Bassem Ibrahim Awadallah, un asesor retirado de la familia real, junto con varios otros, había estado presuntamente en contacto con agencias de inteligencia extranjeras anónimas que buscaban derrocar al rey.

Hamzah fue puesto bajo arresto domiciliario durante una redada de seguridad llevada a cabo por funcionarios jordanos aparentemente contra las fuerzas que conspiraban para desestabilizar el país y deponer al rey. La reina Noor desestimó las acusaciones hechas contra su hijo y tuiteó que estaba “rezando para que la verdad y la justicia prevalezcan para todas las víctimas inocentes de esta malvada calumnia”.

En un video difundido a la BBC a principios de abril, el príncipe Hamzah dijo que él no era el responsable “del colapso del gobierno, de la corrupción y de la incompetencia que ha prevalecido en nuestra estructura de gobierno durante los últimos 15 a 20 años años”. El hijo de Hussein también negó ser parte de cualquier conspiración o grupo respaldado por extranjeros.

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