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Hace 95 años fue bautizada la reina Isabel II, “una niña demasiado deliciosa”

El bautizo de la princesa Isabel Alejandra María de York se celebró en la ya desaparecida Capilla Privada del palacio de Buckingham, que fue destruida a raíz de los bombardeos nazis de Londres en 1940.

El 29 de mayo de 1926, hace 95 años, la actual reina Isabel II de Gran Bretaña era una bebé de apenas cinco semanas cuando fue bautizada en el Palacio de Buckingham, hogar de sus abuelos, los entonces reyes Jorge V y María. El padre de Isabel, el duque de York, diría en esos tiempos en una carta a un pariente que su primera hija era una niña “demasiado deliciosa”.

El bautizo de la princesa Isabel Alejandra María se celebró en la ya desaparecida Capilla Privada del palacio de Buckingham, que fue destruida a raíz de los bombardeos nazis de Londres en 1940, y donde actualmente se ubica la Galería de la Reina. En esa capilla la reina Victoria había bautizado a varios de sus hijos y nietos.

El arzobispo de York, Cosmo Gordon Lang, celebró el bautizo de Isabel, que utilizó un vestido creado con encaje Honiton y seda Spitalfields en 1841 para la primera hija de la reina Victoria, la princesa real ‘Vicky’, futura emperatriz de Alemania. A la ceremonia asistieron los abuelos de la niña, incluidos Lord y Lady Strathmore, padres de la duquesa de York.

La princesa Isabel había nacido el 21 de abril de 1926 en el número 17 de la calle Bruton Street en Londres, y era la primogénita del príncipe Alberto, duque de York (futuro rey Jorge VI) y Lady Elizabeth Bowes-Lyon (futura reina madre). Esa residencia desapareció y la construcción en su lugar es actualmente un restaurante asiático, pero una placa marca que allí nació Isabel II.

En el sitio se encontraba la casa del conde de Strathmore y Kinghorne donde Elizabeth Alexandra Mary Windsor, que luego se convertiría en Su Majestad la Reina Isabel II , nació el 21 de abril de 1926”, dice la placa conmemorativa.

Los duques de York habían esperado tres años el nacimiento de su primer descendiente, por lo que la llegada de la princesa ‘Lilibet’ colmó de alegría a la familia. En una carta a su tía la princesa Luisa, el duque de York escribió:

“Fue muy amable de tu parte haberme escrito y te agradezco mucho por felicitarnos por nuestra pequeña niña. Es demasiado deliciosa y es una gran alegría para los dos. Elizabeth [la duquesa de York] está progresando maravillosamente bien y el bebé está floreciendo. Espero que vengas más tarde y veas a tu nueva sobrina, una gran sobrina nieta”.

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