Lady Louise Mountbatten: ¿podría la nieta de Isabel II convertirse en “Su Alteza Real la Princesa Louise”?

Con la llegada a la mayoría de edad, la hija mayor del príncipe Eduardo podrá decidir si se convierte en una princesa real por derecho propio.

El próximo 8 de noviembre Lady Louise Mountbatten-Windsor, nieta de la reina Isabel II de Inglaterra, celebrará su cumpleaños 18, lo que en términos legales significa su llegada a la mayoría de edad. El cumpleaños de la que ahora es la 14º persona de la línea sucesoria al trono pasará desapercibido porque la joven no es una princesa, pero podría llegar a serlo.

Cuando el príncipe Eduardo y Sophie Rhys-Jones (condes de Wessex) tuvieron a su hija en 2003 anunciaron que no tendría título de princesa, sino que sería conocida como Lady Louise con el apellido Mountbatten-Windsor. Lo mismo decidieron para su hermano menor James, nacido en 2008, quien ostenta el título de vizconde Severn, que le corresponde como hijo del conde de Wessex.

Como hijos de un príncipe real y nietos de la monarca, Louise y James, sin embargo, tienen derecho al título de Príncipe/Princesa con el estatus de Alteza Real. Según el acuerdo de los condes de Wessex, sus hijos sin embargo podrán elegir si usarán o no sus títulos reales cuando cumplan 18 años, pero su madre, expresó dudas de que lo hagan y explicó que sus hijos han sido criados para “trabajar para ganarse la vida”.

La condesa de Wessex dijo a la revista Sunday Times: “Tratamos de criarlos con el entendimiento de que es muy probable que tengan que trabajar para ganarse la vida. Por lo tanto, tomamos la decisión de que no usen sus títulos de Sus Altezas Reales. Con la llegada a la mayoría de edad, Lady Louise tendrá poder para decidir si se convierte en una princesa por derecho propio.

El paso de Louise Montbatten-Windsor de “lady” a “princesa” podría también verse obstaculizado por la voluntad del príncipe Carlos de “reducir” la casa real tanto en número de miembros como en su costo público, para adecuarla a los tiempos modernos. Si en los próximos años el futuro rey necesitara más ayuda para cumplir las tareas de la familia real, podrá contar todavía con sus hermanos Ana y Eduardo.

El precedente de los hijos de la princesa Ana

Un experto constitucional ha explicado cómo la princesa Ana, segunda hija de la reina Isabel II y el príncipe Felipe allanó el camino para los futuros padres reales: “En 1973, la entonces princesa Ana se casó con el capitán Mark Phillips y en ese momento ambos rechazaron un título para el capitán Phillips”, explicó el académico Iain MacMarthanne dijo a Express.co.uk.

De hecho, significaba que cualquier hijo nacido del matrimonio pasaría por la vida sin un título. Con el nacimiento de su hijo Peter en 1977 y su hija Zara en 1981, continuaron evitando títulos para los nietos de la reina”, dijo MacMarthanne, quien agregó: “En términos reales, un título puede resultar más un obstáculo que un beneficio”.

“En consecuencia, en un mundo menos impulsado por el protocolo social y la deferencia, parece inminentemente sensato que los miembros de la familia, que no tendrán un papel de primera línea, no se vean obstaculizados por las limitaciones que podría traer un título”, reflexionó el académico, refiriéndose al caso de los hijos del príncipe Eduardo.

El experto agregó: “Ciertamente, esta ha sido la explicación común dada por aquellos que han rechazado títulos, permitiendo que sus hijos en cambio tengan una vida más privada, aunque de manera pública, sin dejar de ser miembros de la Familia Real más amplia. Sin duda, la decisión de la Princesa Real en la década de 1970 acercó el precedente a la corona y ha permitido a su hermano y sobrinos empujar aún más sus límites creando, a su paso, otros nuevos”.

“Esto se ha visto en su hermano, el conde de Wessex y Forfar, que rechazó el prefijo de SAR (Sus Altezas Reales) para sus hijos y, en cambio, hizo que su hijo usara su título de cortesía de vizconde de Severn en lugar de príncipe”, finalizó MacMarthanne.

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