Inglaterra

Los jardines de Frogmore, el “escondite secreto” de la familia real británica

A principios de abril, la reina Isabel II y su hijo mayor, el príncipe Carlos, fueron fotografiados dando un paseo bajo el sol en Frogmore, que según dijo la monarca “ocupa un lugar especial en el afecto de mi familia”.

Cerca del Castillo de Windsor, los jardines reales de Frogmore, con una extensión de 14 mil hectáreas, a veces son conocidos como el “escondite secreto” de la familia real. Salvo algunos fines de semana, el parque rara vez se abre al público, pero Neil Dodds, el jardinero principal de Frogmore, ha brindado una visión única de las idas y venidas de la finca.

Tenemos tres de esos, para los corgis. Los tres cuencos dentro del jardín … cuencos para perros, que tenemos que llenar con regularidad. También asientos colocados estratégicamente para que, si Su Majestad quiere sentarse un rato, pueda”, relató el Guardián de los Jardines en una entrevista.

A principios de abril, la reina Isabel II y su hijo mayor, el príncipe Carlos, fueron fotografiados dando un paseo bajo el sol en Frogmore, que según dijo la monarca “ocupa un lugar especial en el afecto de mi familia”. “Tengo un recuerdo temprano de mi madre, la reina Isabel, como jardinera, una tradición que ha sido seguida por otros miembros de mi familia. Sé que esta pasión es compartida por sus oyentes y muchas otras personas. No soy ninguna experta en jardinería, pero las plantas, los árboles y las flores han sido una fuente de placer a lo largo de mi vida”, dijo la reina en una entrevista radial en 2017.

La Reina Madre, fallecida en 2002, era conocida por su amor por la horticultura, y Neil Dodds, quien trabajó en Frogmore durante 41 años, dijo que ella transformó un área del terreno en un “jardín secreto”. “Antes de que yo entrara en escena, en realidad era más un vertedero de basura. Y luego lo convertimos en lo que… es el jardín secreto principalmente para la difunta Reina Madre, porque ella quería un lugar para ir y sentarse. Solía haber una silla, un asiento allí para ella!.

El jardín secreto cuenta con magnolias, cerezas y camelias, así como helechos que, según Dodds, “se adaptan a la atmósfera” del lugar, comprado por la reina Carlota (consorte de Jorge III) en 1792 y que hoy sigue siendo un lugar especial para la familia real. En 1923, el futuro rey Jorge VI y su esposa lo amaron tanto que incluso pasaron parte de su luna de miel allí. También es el lugar de enterramiento del príncipe Alberto y la reina Victoria, quien una vez elogió su tranquilidad porque “solo se oye el zumbido de las abejas, el canto de los pájaros”.

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