Felipe de Edimburgo: “Me gustaría reencarnar como virus mortal, para contribuir a resolver la sobrepoblación”


Fiel ayudante de la reina durante 73 años y personaje a veces poco popular entre los británicos, muchos pudieron apreciar las controvertidas salidas de tono irónicas del príncipe Felipe de Inglaterra, con las que se empeñó durante décadas en relativizar momentos de aparente solemnidad.

A otros les sorprenden los comentarios directos de Felipe de Edimburgo sobre el aspecto de algunas personas o su trasfondo cultural, que, en su opinión, reflejan en el mejor de los casos un sentido del humor anticuado e ignorancia y en el peor de los casos intolerancia o falta de sensibilidad.

Ahora cuando está a punto de cumplir 100 años (el 10 de junio) y el mundo está convulsionado por la pandemia del coronavirus, conviene recordar una de esas controvertidas frases, que Felipe pronunció en EEUU en 1988: “En el caso de que me reencarne, me gustaría volver como un virus mortal, para contribuir con algo a resolver la sobrepoblación”.

Felipe de Edimburgo: la sobrepoblación es “una amenaza a largo plazo”

El príncipe Felipe nunca ocultó sus pensamientos sobre la superpoblación, que considera un grave problema para el Planeta.

Ya en 1981, dijo que creía que era uno de los mayores desafíos en la conservación antes de ofrecer sus pensamientos sobre lo que se debería hacer al respecto: “El crecimiento de la población humana es probablemente la amenaza a largo plazo más seria para la supervivencia. Nos enfrentamos a un gran desastre si no se lo frena, no solo para el mundo natural, sino también para el mundo humano”.

¿Por qué cree que la sobrepoblación es un problema?

“Cuanta más gente haya, más recursos consumirán, más contaminación crearán, más lucha harán… Si no se controla voluntariamente, se controlará involuntariamente por un aumento de enfermedades, hambre y guerra”, advirtió Felipe en una entrevista con la revista People.

En una entrevista a la revista People en 1981, Felipe recordó la experiencia de Sri Lanka, a la que visitó como parte de un proyecto de la ONU para erradicar la malaria: “Es una isla y, por lo tanto, fue posible destruir al mosquito portador de la enfermedad. Lo que la gente no se dio cuenta fue que la malaria en realidad estaba controlando el crecimiento de la población“.

“”La consecuencia fue que en unos 20 años la población se duplicó. Ahora tienen que encontrar algo que puedan hacer todas esas personas y alguna forma de alimentarlos”, explicó el príncipe.

Consultado sobre si cree que el control de la natalidad es parte de la solución a los problemas que enfrenta el planeta, Felipe dijo: “Sí, pero no se pueden eliminar estos problemas por ley. Tienes que conseguir que la gente comprenda la necesidad: las personas más importantes, las que tienen responsabilidades y pueden hacer algo al respecto”.