A subasta el tesoro que se creía perdido de Luis III, último rey de Baviera

Luis III, último monarca de Baviera de la dinastía Wittlesbach, murió en 1921.

En 1921, el monarca exiliado debió abandonar numerosas obras de arte de la dinastía Wittlesbach en Hungría, después de la invasión del Ejército Rojo.

Casi cien años después de la muerte del rey Luis III, último monarca de Baviera, la casa de remates alemana Neumeister subastará esta semana valiosas obras de arte que pertenecieron al tesoro de su familia. Según precisó la casa de subastas, las obras provienen del castillo Nádasdy de la ciudad de Sárvár, en el oeste de Hungría, donde murió Luis III hace casi cien años, el 18 de octubre de 1921.

“En la huída (ante el avence) del Ejército Rojo, la familia debió abandonar numerosas obras de arte de la familia en el castillo. Muchas de ellas quedaron escondidas y recién en 1952 salieron nuevamente a la luz”, informó la directora de la casa de subastas, Katrin Stoll a la Deutsche Presse Agentur.

“Tras la entrada de Hungría en la Unión Europea en 2004, los herederos legítimos iniciaron negociaciones de restitución con el Estado húngaro. Ahora el tesoro de Sárvár está libre”, explicó. Esto es “un raro golpe de suerte”, dijo Stoll, “que objetos de arte de una importancia histórica tan grande, y de una procedencia segura, sean subastados”.

Este lunes se subastarán 80 obras, entre ellas piezas de plata y de porcelana y pintura de la familia real de Wittelsbach. Según precisó Stoll, entre los artículos más destacados se encuentran los retratos, algunos de ellos desconocidos hasta ahora, pintados por Joseph Stieler, el pintor de la corte del rey Luis I de Baviera. La directora de la casa de subastas aseguró que se trata de un “emocionante viaje en el tiempo”.