Obituarios

Murió el rey zulú Goodwill Zwelithini, un monarca venerado y controvertido

Este rey sin poder en la Sudáfrica actual ejercía, sin embargo, una gran influencia sobre millones de personas de esta etnia, la más importante del país. Murió a los 72 años.

Este rey sin poder en la Sudáfrica actual ejercía, sin embargo, una gran influencia sobre millones de personas de esta etnia, la más importante del país.

El rey de los zulúes, Goodwill Zwelithini, quien murió este 13 de marzo a los 72 años, fue una figura venerada pero también controvertida en Sudáfrica. Fue “un símbolo importante de la historia, de la cultura y del patrimonio”, indicó poco después el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa.

Este rey sin poder en la Sudáfrica actual ejercía, sin embargo, una gran influencia sobre millones de personas de esta etnia, la más importante del país, y cumplía un papel más bien espiritual. Los reyes tradicionales están reconocidos por la Constitución y continúan cumpliendo un papel simbólico en el país, aunque alejados de la política partidaria.

Nacido en Nongoma, una pequeña ciudad de la provincia de KwaZulu Natal, en 1948, Zwelithini era rey del pueblo zulú desde su coronación en el año 1971, una época en la que el régimen racista del “apartheid” -que mantenía oprimida y sin derechos a la mayoría negra bajo el dominio de la minoría blanca de Sudáfrica- aún estaba atravesando su ecuador.

Goodwill Zwelithini accedió al trono a los 23 años, tras la muerte de su padre. En 1971, en pleno régimen del apartheid, se convirtió en el 8º rey zulú, el que más tiempo permaneció en el trono (casi 50 años) y en uno de los soberanos tradicionales más reconocidos y respetados de Sudáfrica.

Los zulúes, que suponen entre 10 y 12 millones de personas, componen la etnia más populosa de Sudáfrica, cuya población se sitúa en algo más de 58 millones de habitantes.

Antes de las primeras elecciones democráticas en Sudáfrica, en 1994, Goodwill Zwelithini suscitó gran preocupación, sobre todo dentro del Congreso Nacional Africano (ANC), el partido de Nelson Mandela, al congregar a miles de hombres armados con palos en las calles de Johannesburgo. La mayoría eran simpatizantes del partido nacionalista zulú Inkatha Freedom Party (IFP). Un tiroteo frente a la sede del ANC se saldó con 42 muertos y 250 heridos.

Los migrantes, “hormigas” y “piojos”

En los últimos años, el rey Goodwill multiplicó las declaraciones de carácter xenófobo. A los migrantes africanos los tachó de “hormigas” y “piojos” y los acusó del “aumento de la anarquía” en el país. Unas declaraciones que provocaron gran polémica en el extranjero. El rey, siempre vestido con su atuendo tradicional de pieles, fue acusado de haber avivado una oleada de ataques racistas que dejaron siete muertos y miles de desplazados.

Descendiente del todopoderoso Shaka, que dirigió la nación zulú hasta su asesinato en 1828, Goodwill Zwelithini restableció en los años 1980 el Umhlanga, una danza anual de ocho días en la que jóvenes semidesnudas cortan cañas y bailan alrededor de la residencia real. Solo pueden participar en ella jóvenes virgen, pues está prohibido que una mujer “impura” corte la caña.

Recientemente, se mostró favorable a los castigos corporales en la escuela y también dijo que la homosexualidad “no era aceptable”. Goodwill Zwelithini llevó además una vida cómoda entre varios palacios, con seis esposas y una treintena de descendientes, y gozó de una renta anual pagada por el Estado sudafricano de unos 3,4 millones de euros (unos 4 millones de dólares).