Isabel II prometió tomar “muy en serio” las acusaciones de racismo de Harry y Meghan

La reina Isabel II y los duques de Sussex, Meghan y Harry, en 2019.

Una de las revelaciones más impactantes de la entrevista con Oprah Winfrey fueron las conversaciones sobre supuestas “preocupaciones” por el color de la piel del hijo de los duques de Sussex, puesto que Markle es birracial.

Las acusaciones de racismo formuladas por el príncipe Harry y su esposa Meghan Markle son “preocupantes” y se tomarán “muy en serio”, prometió la reina Isabel II, tras la crisis provocada en la monarquía por la explosiva entrevista de la pareja.

“Las cuestiones planteadas, en particular la de la raza, son preocupantes. Aunque algunos recuerdos pueden variar, se toman muy en serio y serán tratadas por la familia en privado”, afirmó un comunicado difundido por el Palacio de Buckingham en nombre de la monarca.

“Toda la familia se entristece al conocer lo difícil que han sido los últimos años para Enrique y Meghan”, aseguró, subrayando que la pareja y su hijo Archie “serán siempre miembros muy queridos de la familia”.

La entrevista concedida en la TV estadounidense por Meghan Markle y su marido, el príncipe Harry, nieto de Isabel II, cayó como una bomba en el Reino Unido por sus duras acusaciones a la monarquía.

Esta es la primera reacción de la corona a las dos horas de confesiones íntimas que Harry, de 36 años, nieto de la reina, y la exactriz estadounidense Meghan Markle, de 39, hicieron a la estrella de la televisión estadounidense Oprah Winfrey.

Según la prensa británica, la soberana, de 94 años, mantuvo “conversaciones de crisis” con su hijo y heredero al trono, Carlos de 72 años, y su nieto y segundo en la línea sucesoria, Guillermo, de 38 años, antes de reaccionar.

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Después la entrevista, el palacio “no querrá apresurarse para decir algo”, según ha informado la corresponsal de la cadena británica para la Casa Real, Daniela Relph.

Según el diario The Times, la monarca se habría negado a firmar una declaración para rebajar las tensiones y quería “más tiempo para considerar su respuesta”.

La entrevista concedida en la televisión estadounidense por Meghan Markle y su marido, el príncipe Harry, nieto de Isabel II, cayó como una bomba en el Reino Unido por sus duras acusaciones a la monarquía.

En su entrevista, vista por 11 millones de personas en el Reino Unido y 17 millones en Estados Unidos, los duques de Sussex afirmaron que algún miembro de la familia -que no fueron ni la reina ni su esposo Felipe- se había mostrado “preocupado” por el color de piel de tendría su hijo Archie, ya que la madre de Meghan es negra.

Esta acusación puede resultar muy dañina para la monarquía, en un país donde la fuerza del movimiento Black Lives Matter llevó a revisar muchos aspectos de la historia colonial y su relación con la trata de esclavos. Espero que fuese “sólo una pregunta tonta”, afirmó el martes el padre de Meghan, Thomas Markle.

“No creo que la familia real británica sea racista en absoluto”, dijo en una entrevista con el canal británico ITV pero admitió no conocer a ningún miembro de la realeza, ni siquiera a su yerno Enrique ni a su nieto Archie, de casi dos años.