El rey Juan Carlos saldó una millonaria deuda fiscal desde Emiratos Árabes Unidos


El rey emérito español Juan Carlos de Borbón, que en agosto se marchó a Emiratos Árabes Unidos por las sospechas sobre el origen opaco de su fortuna, pagó más de 4 millones de euros al fisco español, según informó este jueves la prensa local.

Este monto corresponde a impuestos atrasados por el valor que recibió en vuelos por parte de una empresa de jets privados hasta 2018 y que no declaró, según el diario El País, que cita fuentes anónimas conocedoras de la operación.

En diciembre, el ex rey ya regularizó de manera voluntaria una deuda de 680.000 euros (unos 820.000 dólares) con el fisco español. La regularización estaba relacionada con una investigación en curso sobre corrupción a través del uso de tarjetas de crédito, que el fiscal general español confirmó en enero.

La investigación busca esclarecer si el Juan Carlos I usó tarjetas vinculadas a cuentas no registradas a su nombre, lo que podría constituir un posible delito de lavado de dinero. Si se probaran los hechos, el rey emérito podría ser procesado ya que el movimiento de fondos y el uso de las tarjetas de crédito ocurrió después de su abdicación, en junio de 2014.

Las finanzas del rey emérito están siendo investigadas en otros dos casos, uno de ellos vinculado a un contrato de un tren de alta velocidad en Arabia Saudita, ganado por un consorcio de empresas españolas.

El tercer caso está relacionado con un presunto blanqueo de capitales, ligado, según la prensa española, a una estructura opaca con millones de euros radicada en la isla británica de Jersey. Don Juan Carlos I de Borbón hasta el momento no fue acusado de ningún delito y sus abogados dijeron que volvería a España si fuera necesario por cuestiones legales.

El constante goteo de revelaciones sobre la vida amorosa y el fastuoso estilo de vida del rey, combinado a la condena en 2018 de su yerno por corrupción, manchó peligrosamente la imagen de la monarquía española. En 2020, seis años después de abdicar y ante la multiplicación de indicios de que don Juan Carlos ocultaba una turbia fortuna en el extranjero, Felipe VI renunció a la herencia de su padre y le retiró su asignación anual.