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El teatro de María Antonieta en Versalles se renueva para recuperar su belleza

Se trata de una joya patrimonial escondida y poco visitada en los jardines del Petit Trianon y el lugar secreto de la trágica reina de Francia.

Se trata de una joya patrimonial escondida y poco visitada en los jardines del Petit Trianon y el lugar secreto de la trágica reina de Francia.

El teatro de la reina María Antonieta de Francia en el Palacio de Versalles está siendo restaurado para recuperar un poco de su belleza perdida.

Los trabajos de restauración en el telón del escenario concluyeron y sus restauradores están a punto de abordar el escenario, creado cuando la reina hizo construir el teatro en 1780, nueve años antes de la Revolución y 13 antes de que ella y Luis XVI fueran guillotinados.

“Este teatro es un milagro de preservación”, dijo Raphaël Masson, curador en jefe de patrimonio en Versalles, citado por The Times. “En la segunda mitad del siglo XVIII, hubo una verdadera manía por los teatros. Todo gran financista, todo príncipe instaló un teatro en casa, pero casi todos han desaparecido”.

“Es un poco como la Bella Durmiente”, agregó Masson.

Construido por Richard Mique, arquitecto de María Antonieta, este teatro – el único en Francia que mantiene una maquinaria del siglo XVIII en funcionamiento- fue preservado por la Revolución, que lo consideró carente de valor.

“Desde 1780 a 1785, María Antonieta utilizó su teatro de dos maneras”, explicó el palacio. “Como patrocinadora de espectáculos, la reina pide obras que den fe de su gusto por la música de su época: tiene obra de Gluck, Grétry, Sacchini y Paisiello, de la que El Barbero de Sevilla, creó en San Petersburgo frente a Catalina II , se puso en escena por primera vez en Francia en Trianon en 1784”.

En los últimos 240 años, ha sido muy poco utilizado

Allí es donde, en el verano de 1785, la reina, apasionada de la música y el teatro, subió al escenario por última vez para interpretar el papel de Rosina en El barbero de Sevilla bajo la mirada de su autor, Beaumarchais. “Abandonado por la reina después de 1785, el teatro pasó por el período revolucionario sin mayores daños. El teatro, que se utiliza de vez en cuando a lo largo de los siglos XIX, XX y principios del XXI, fue restaurado entre 1925 y 1936 y nuevamente en 2001”, agrega la información del palacio.

Como el telón original fue vendido tras la Revolución, el lienzo que es una copia del telón ha servido bajo el Imperio, fue repintado en la Restauración, y vuelto a repintar bajo el reinado de Luis Felipe de Orleáns. “Era absolutamente necesario conservar este testimonio auténtico”, explica el conservador a la agencia francesa AFP.

Satisfacer el gusto de María Antonieta por el teatro de sociedad

Los decorados son del siglo XIX pero funcionan según un principio habitual en el siglo 18, con un cambio de decorado “a la vista”, es decir con el telón levantado, y ante la mirada del espectador. Los bastidores que sostienen los decorados se deslizan sobre unos rieles, en un flujo y reflujo que ofrece al espectador una impactante perspectiva. “Son los efectos especiales del siglo XVIII” precisa Masson.

En la mente de la reina, el papel del teatro Trianon era doble: tenía que ofrecer un escenario satisfactorio para albergar los espectáculos encargados a los artistas de la Royal Academy of Music y, por lo tanto, estar equipado con un montaje escénico adecuado, pero era también para permitir a la soberana satisfacer su gusto por el teatro de sociedad y proporcionarle un medio conveniente para actuar con quienes la rodeaban cuando lo considerara oportuno”, explicó el palacio en su sitio web.

Ahora, gracias a los inventarios, los conservadores tratan de reconstruir un cuarto decorado de repertorio, “la plaza pública”, del que apenas quedan los frisos y un bastidor, y pronto intentarán también reconstituir una tramoya de época que permite que resurja de una trampilla el decorado de un árbol.

La sala, muy frágil pese a su restauración en 2001, nunca fue puesta a punto para ejercer su vieja función teatral. “Hay un concierto cada dos años, y estamos tan contentos de escuchar las notas de música surgir en ese teatro”, contó Masson. “El teatro no puede ser explotado de forma habitual, pero esperamos que termine” la pandemia “para volver a mostrarlo al público”.