Egiptólogos revelaron impactantes detalles de la muerte del “faraón valiente” de Egipto


Científicos egipcios establecieron con ayuda de escaners que el rey Seqenenra Taa II fue ejecutado hace 3.600 años luego de una batalla.

Un grupo de científicos egipcios realizó estudios con tomografía computarizada de la momia del faraón Seqenenra Taa II, quien gobernó el Alto Egipto entre 1569 y 1554 a.C, que revelaron nuevos detalles sobre sus traumas craneocerebrales, incluidas lesiones que los embalsamadores habían ocultado.

La momia del faraón Seqenenra Taa II, apodado El Valiente, fue descubierta en los años 80 del siglo XIX. Tras la primera investigación realizada en 1886, los científicos encontraron varios traumas encefálicos graves que habrían sido la causa de muerte, que detallaron en un estudio publicado este miércoles por la revista Frontiers of Medicine.

Los investigadores presentaron diferentes teorías sobre las circunstancias del fallecimiento del gobernante. Algunos supusieron que Seqenenra había muerto durante un combate contra los hicsos, pueblo que ocupó Egipto Central y Bajo Egipto durante 100 años, aproximadamente desde 1650 hasta 1550 a.C. Otros eruditos consideraron que los hicsos habían ejecutado al faraón. Según la tercera teoría, el faraón fue asesinado mientras dormía tras un golpe palaciego.

El soberano, apodado “el Valiente”, reinó en Egipto alrededor de 1.600 años antes de la era cristiana.

La última versión es apoyada por el hecho de que todas las heridas se sitúan en la parte derecha del cráneo, como si la víctima hubiera estado acostada de lado. Al mismo tiempo, los científicos explican que el mal estado de la momia se debe a que el proceso de embalsamamiento fue realizado con prisa, lejos del taller de momificación real.

La verdadera causa de la muerte del faraón Seqenenra supone un interés histórico, ya que su occisión llevó de manera indirecta a la unificación de Egipto. Por lo tanto, los investigadores de la Universidad de El Cairo decidieron utilizar tecnologías médicas modernas para aclarar los detalles de la muerte del gobernador sin hacer daño a la momia.

La tomografía computarizada (TC) y el procesamiento computarizado posterior de las imágenes de rayos X revelaron que las manos del faraón habían sido atadas detrás de la espalda al momento del fallecimiento, lo que le impidió defenderse del ataque y los golpes mortales habían sido dados con cinco diferentes tipos de armas.

El estudio sugiere que el faraón murió a manos de sus enemigos en una “ceremonia de ejecución”, luego de haber sido capturado en el campo de batalla.

Tenía alrededor de 40 años al momento de su muerte

“La muerte de Sekenenra fue probablemente una ejecución ceremonial. Es poco probable que un verdugo dé cinco golpes desde diferentes ángulos y con diferentes armas durante una ejecución ordinaria de un prisionero atado”, aseguró Sahar Saleem, autor principal del estudio y profesora de radiología de la Universidad de El Cairo, especializada en paleoradiología.

Este hecho sugiere que el faraón estaba realmente en la línea de combate con sus soldados, arriesgando su vida para liberar a Egipto, explicó la científica. “Y solo uno de ellos, Sekenenra, murió, de hecho, en el campo de batalla”, enfatizó.

Saleem y su coautor, el egiptólogo y exministro de Antigüedades de Egipto, Zahi Hawass, fueron los primeros en utilizar la tomografía computarizada para estudiar momias de faraones y reinas del Nuevo Reino, incluidos los famosos gobernantes como Hatshepsut, Tutankamón, Ramsés II, Tutmosis III y Ramsés III.

Basándose en detalles de la morfología revelados en las imágenes de rayos X, los autores del estudio determinaron que el faraón tenía alrededor de 40 años al momento de su muerte. Un descubrimiento importante.

Gracias al minucioso análisis de su osamenta, los científicos egipcios calcularon que “tendría unos 40 años en el momento de su muerte”.

Además, el estudio de tomografía computarizada ayudó a revelar detalles importantes de la momificación del cuerpo de Sekenenra. Por ejemplo, los embalsamadores utilizaron un método sofisticado para ocultar las heridas en su cabeza bajo una capa de material de embalsamamiento que funciona de manera similar a los empastes utilizados en la cirugía plástica moderna.

Según los autores, este hecho significa que la momificación no tuvo lugar en un sitio mal equipado, como se interpretó anteriormente, sino en un laboratorio real.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista Frontiers in Medicine. Los científicos enfatizan que su descubrimiento presenta nuevos datos importantes sobre un momento crucial en la historia de Egipto.

“La muerte de Seqenenra incitó a sus sucesores a seguir luchando por la unificación de Egipto y dio el inicio al Imperio Nuevo”, concluyó Saleem.