Activistas de DDHH instan a la ONU a ayudar a la princesa “rehén” Latifa de Dubai

La princesa de 35 años, hija de Mohammed bin Rashid al-Maktum, monarca de Dubai y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, intentó sin éxito escapar en barco de esa ciudad-Estado del Golfo.

Desde hace tiempo, diversas ONGs acusan a Emiratos Árabes Unidos, rico Estado del Golfo cercano a los países occidentales, de violar los derechos humanos y reprimir las voces críticas.

Diversas organizaciones defensoras de los derechos humanos instaron a la ONU a ocuparse del caso de la princesa Latifa Al-Makhtoum, hija del emir de Dubai, que dice estar retenida como “rehén” de su padre y temer por su vida en videos difundidos esta semana por medios británicos.

Simplemente esperamos que la ONU pida de manera completa y clara su liberación y no solo una prueba de vida”, declaró Hiba Zayadin, investigadora sobre el Golfo en Human Rights Watch. “No sabemos cuál es la situación de la princesa Latifa en este momento. Los videos difundidos recientemente por la BBC no permitieron verificar cuándo y dónde fueron publicados”.

La organización Amnistía Internacional pidió a “la comunidad internacional prestar atención a los pedidos de ayuda de Sheikha Latifa” y saludó la promesa de la ONU de “plantear la cuestión a las autoridades”. “El contenido de los videos que la princesa Latifa grabó es aterrador y estamos extremadamente preocupados por su seguridad”, dijo Lynn Maalouf, directora adjunta de Amnistía para Oriente Medio y Norte de África.

“El caso de Sheikha Latifa también se presta a un examen más amplio del historial de derechos humanos de Emiratos Árabes Unidos”, dijo Amnistía Internacional, que asegura que las autoridades emiratíes “mantienen una política de represión sistemática de toda forma de disidencia o crítica”.

“Desde 2011, las autoridades han reprimido sistemáticamente a quienes las critican, incluidos activistas, intelectuales, jueces, estudiantes y periodistas; esa represión se ha ejercido mediante detenciones arbitrarias y crímenes de derecho internacional tales como la desaparición forzada, la tortura y otros malos tratos. El caso de Sheikha Latifa es simplemente el ejemplo más público de este clima alarmantemente opresivo”, dijo la organización. 

La princesa de 35 años, hija de Mohammed bin Rashid al-Maktum, monarca gobernante del emirato de Dubai y primer ministro de Emiratos Árabes Unidos, intentó sin éxito escapar en barco de esa ciudad-Estado del Golfo. Alega haber sido secuestrada por guardias armados a las órdenes de su padre, que la recluyeron en una residencia familiar.

En marzo de 2020, la justicia británica dictaminó que el Emir de Dubái había ordenado el secuestro de dos de sus hijas, Latifa y Shamsa. Con solo 18 años, esta última intentó huir de su padre en 2000 mientras estaba de vacaciones en Inglaterra. Según el relato de Latifa, Shamsa fue encontrada después de dos meses, fue “drogada”, llevada de regreso a Dubái y “encerrada”.

“Una mansión convertida en prisión”

Los allegados de la princesa Latifa, que dicen no tener noticias de ella desde hace varios meses, transmitieron estos videos en los cuales ella afirma estar encerrada en una “mansión convertida en prisión”.

El martes, una portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos declaró a la BBC que interrogará a Emiratos Árabes Unidos sobre la princesa. Más tarde, el ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, Dominic Raab, pidió tener pruebas de que la princesa Latifa está viva, en declaraciones al canal Sky News en las que habló de un “caso muy difícil”.