El príncipe de Liechtenstein despertó “ira y asombro” al cuestionar la adopción por parte de parejas gay

Hans Adam II es el príncipe de Liechtenstein desde 1989, aunque en 2004 cedió sus funciones a su hijo, el príncipe heredero Alois.

El príncipe soberano de Liechtentein, Hans Adam II, volvió al centro de la polémica al repetir en una entrevista radial que, si bien no se opone al matrimonio de personas de igual sexo, es escéptico y contrario a la adopción de niños por parte esas parejas.

Hans-Adam II (75) dijo que, en principio, no tendría nada en contra del matrimonio entre personas de mismo sexo, siempre que no se tratara de adoptar niños: “Cuando los homosexuales adoptan niños, eso no está exento de problemas”.

La declaración del príncipe se dio en el marco de una campaña electoral profundamente dividida por la propuesta del partido Freie Liste (Lista Libre) de permitir que las parejas del mismo sexo tengan los mismos derechos que las parejas heterosexuales en Liechtenstein.

Hans-Adam II dijo que se muestra escéptico sobre la adopción de niños por parejas del mismo sexo mientras su país debate el asunto.

En caso de que se produzca un movimiento en este sentido en el parlamento y, de ser necesario, una decisión a favor de la igualdad en la adopción, el príncipe hereditario Alois, que ejerce como jefe de estado de facto desde 2004, tendría que tomar una decisión. “Asumiría que usaría su veto si llegara a una decisión mayoritaria”, dijo Hans Adam II.

Las declaraciones del soberano no fueron bien recibidas por la asociación LGBT Flay Liechtenstein, donde según el diario Liechtensteiner Vaterland provocaron “ira y asombro”. Lukas Oehri, miembro de la junta directiva de la ong, expresó en una entrevista radial su incomprensión sobre el hecho de que el príncipe equipara la adopción de niños con la pedofilia.

“La conmoción en torno a la opinión del príncipe Hans-Adam II debería ofrecer a la Lista Libre la oportunidad de llevar este tema, que nunca se discutió en ninguna parte de la campaña electoral, al debate político nuevamente”, escribió el diario Tagblatt.